ATE también para el lunes y se profundiza el conflicto estatal en la Provincia
El gremio de estatales anunció un paro para el lunes y se sumará a la huelga docente y judicial. La medida afectará el inicio de clases y el funcionamiento de la administración pública en todo el territorio.
Los trabajadores estatales nucleados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de la provincia de Buenos Aires anunciaron un paro de actividades para el lunes 2 de marzo. De esta manera, se suman a la medida de fuerza ya definida por los gremios docentes y por la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), en una jornada que impactará de lleno en el funcionamiento de la administración pública bonaerense y en el inicio del ciclo lectivo.
La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo Provincial del gremio que conduce Claudio Arévalo, en el marco del rechazo al último ofrecimiento salarial presentado por el Gobierno de Axel Kicillof en paritaria. Desde ATE señalaron que la medida responde a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores estatales, aunque apuntaron directamente contra el presidente Javier Milei como "responsable de la depreciación del salario en el sector público bonaerense".
En un comunicado, el sindicato cuestionó las políticas económicas del Gobierno nacional y aseguró que "viene aplicando tarifazos que impactan sobre el salario y también asfixia a los bonaerenses al quitarle 22 billones de pesos de fondos que debe girarle a la Provincia". Además, detallaron que en los últimos dos años de ajuste la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó un 593%, mientras que el nivel general de precios acumuló un alza del 200%, lo que, según indicaron, deterioró fuertemente los ingresos del sector.
Más allá de las críticas a la administración libertaria, la medida de fuerza coloca al gobernador Kicillof ante un escenario complejo, ya que el lunes confluirán los paros de los principales sectores de la administración pública. A ello se suma que será el primer año en que las clases no comenzarán en tiempo y forma en las escuelas bonaerenses, producto de la huelga convocada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB).
En el caso de ATE, el reclamo no se limita a la cuestión salarial. El gremio exige recategorizaciones para el conjunto de los trabajadores estatales, el pase a planta permanente de todos los empleados temporarios que hayan ingresado hasta diciembre de 2025 y la derogación inmediata de la resolución 293, además de la elaboración de una nueva normativa para el sector educativo, entre otros puntos.
El conflicto se inscribe en un escenario de creciente tensión sindical en la provincia. El primer sector en anunciar la huelga fue el FUDB, que resolvió por unanimidad no iniciar las clases el 2 de marzo. Entre sus principales reclamos figuran la restitución del Fondo de Incentivo Docente eliminado al inicio de la gestión de Milei, el aumento del presupuesto educativo, la convocatoria a la paritaria nacional y una mejora salarial en el ámbito provincial.
Días después, la AJB confirmó que también realizará un paro total ese lunes, sin presencialidad ni teletrabajo, en demanda de "una propuesta salarial superadora" que permita equiparar los salarios a la inflación proyectada para 2026 y recuperar lo perdido durante 2025.
Con este panorama, el inicio de marzo estará marcado por una fuerte protesta sindical que afectará tanto la actividad administrativa como el normal dictado de clases y el funcionamiento de la Justicia en todo el territorio bonaerense.

