Alertan por una fuerte caída del consumo de pan y el posible cierre de más panaderías

El sector panadero atraviesa una fuerte crisis en la provincia: el consumo de pan cayó un 45% en el primer trimestre del año y desde la Cámara de Industriales Panaderos alertan por el cierre de comercios y la pérdida de empleos.

El sector panadero atraviesa una profunda crisis marcada por la caída del consumo y el aumento sostenido de los costos. Desde el Centro de Panaderos de Merlo y la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN) advirtieron que el consumo de pan en la provincia de Buenos Aires se desplomó un 45% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado, lo que mantiene al rubro en estado de alerta ante el cierre de comercios y la pérdida de puestos de trabajo.

La situación afecta tanto a pequeños negocios de barrio como a panaderías con décadas de trayectoria, que ven reducirse de manera constante su clientela habitual. La combinación entre menor poder adquisitivo y aumento de los costos de producción genera un escenario de fuerte incertidumbre para la actividad.

Martín Pinto, representante de la entidad, aseguró que el panorama es cada vez más complejo para los comerciantes. "Si seguimos así, lamentablemente en lo que va de este 2026 vamos a tener un récord de cierres", advirtió. Según detalló, en los últimos dos años ya cerraron alrededor de 2.000 panaderías en todo el país y se perdieron unos 16.000 puestos de trabajo.

El dirigente explicó que la principal causa de la caída en las ventas es la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. "Cuando la gente tiene menos plata en el bolsillo, lo primero que se resiente es el consumo en los barrios, y eso lo vemos todos los días en las panaderías", señaló.

Ante este escenario, muchos locales debieron modificar su funcionamiento habitual. La oferta de productos se redujo considerablemente y las panaderías priorizan la elaboración de los productos básicos para evitar pérdidas. Además, optimizan el uso de energía y en muchos casos producen solo bajo pedido.

Uno de los rubros más golpeados es el de las facturas, tradicional acompañamiento del desayuno o la merienda. De acuerdo con el sector, su consumo cayó cerca de un 85%. Incluso con promociones para vender el remanente del día anterior, la demanda sigue siendo muy baja.

Como consecuencia, la producción se limita a dos o tres variedades básicas, los pedidos se realizan por encargo y, para reducir gastos, muchos comercios optan por mantener apagados los equipos de refrigeración cuando no son indispensables.

A la caída de la demanda se suman los aumentos constantes en insumos, servicios y combustible, lo que reduce cada vez más los márgenes de rentabilidad. Desde CIPAN sostienen que, en este contexto, prácticamente no existe margen para bajar los precios.

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el kilo de pan francés tipo flauta tiene un precio promedio de $4.122,18, mientras que el pan de mesa cuesta alrededor de $3.704,73. En enero, ambos productos registraron subas por debajo de la inflación, de 2,4% y 1% respectivamente.

Sin embargo, en la comparación interanual los aumentos fueron significativos: el pan francés subió 30,69% y el pan de mesa 41,61% respecto del mismo período de 2025.

La crisis del sector también se refleja en el desempeño general del comercio minorista. De acuerdo con datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme cayeron 5,6% interanual en febrero y el rubro de alimentos registró una baja aún mayor, del 8,7%.

Desde la entidad señalaron que la disminución de clientes en los locales redujo el número total de operaciones y que la gestión del stock se orienta cada vez más hacia productos de primera necesidad.

"Los vendedores señalan el paso hacia bienes de precio de base y beneficios de bancos. La financiación con tarjetas de crédito en cuotas es la forma de pago en uso", indicaron desde CAME, al tiempo que advirtieron que el aumento de los servicios y del transporte sigue impactando negativamente en los márgenes de los comercios.

En ese contexto, desde el sector panadero sostienen que, si no se implementan medidas que impulsen el consumo y reduzcan los costos de producción, la crisis continuará profundizándose y afectará a más comercios y trabajadores del rubro en los próximos meses.

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