Señalizan una escuela de Del Viso en homenaje a dos hermanas desaparecidas
La Secundaria Nº36 fue identificada en el marco de los 50 años del golpe de 1976. El acto recordó a Dominga y Felicidad Abadía Crespo, vecinas y alumnas del establecimiento, secuestradas en 1977 por la dictadura.
En el contexto de las actividades conmemorativas por el 50º aniversario del golpe de Estado de 1976, se llevó adelante la señalización oficial de la Escuela Secundaria Nº36 "Dominga y Felicidad Abadía Crespo", en la localidad de Del Viso. La iniciativa rinde homenaje a dos hermanas que vivían en el distrito, cursaron sus estudios en esa institución y fueron víctimas del accionar represivo de la última dictadura militar.
El acto formó parte de una agenda más amplia impulsada a nivel local para reforzar las políticas de memoria, con propuestas que buscan interpelar especialmente a las nuevas generaciones. En ese marco, la señalización de espacios educativos adquiere un valor central, al transformar a las escuelas en ámbitos donde la historia reciente se hace presente de manera concreta y cotidiana.
Desde el área de Derechos Humanos del Municipio destacaron el valor simbólico de la medida, al subrayar la importancia de sostener la memoria en los espacios educativos. En ese sentido, el subsecretario del área, Fabián Pitronaci, expresó que recordar a las hermanas en el ámbito escolar permite mantener vigente la historia reciente y reconocer a quienes padecieron el terrorismo de Estado.
Dominga, de 27 años, y Felicidad, de 25, formaban parte de una familia que se había radicado en Argentina tras huir del franquismo en España. Vivían junto a sus padres en una vivienda ubicada sobre la calle 9 de Julio al 800, en Del Viso. Ambas trabajaban en la fábrica Lozadur, en el sector de lozas, donde Dominga había llegado a desempeñarse como delegada gremial antes del golpe militar y la intervención de los espacios sindicales.
El 2 de noviembre de 1977, cerca de la medianoche, un grupo armado irrumpió en su domicilio. Los hombres ingresaron tras identificarse falsamente como policías y, bajo amenazas, redujeron a la familia. Mientras mantenían a los padres inmovilizados boca abajo, revisaron la casa y finalmente obligaron a las jóvenes a vestirse para llevárselas. Desde ese momento, no se volvió a tener noticias de ellas.

