Tensión en el espacio libertario

Jorge Simmermacher fue excluido de LLA

El dirigente aseguró que fue apartado de la mesa política luego de expresar diferencias internas. El episodio se suma a la disputa abierta entre sectores del espacio tras la renovación de autoridades locales.

La dinámica interna de La Libertad Avanza (LLA) en Pilar volvió a quedar en el centro de la escena tras la denuncia del dirigente local Jorge Simmermacher, quien afirmó haber sido desplazado de la mesa política del espacio en medio de un escenario atravesado por tensiones y reacomodamientos.

El planteo se produce luego de un cambio en la conducción partidaria a nivel distrital, donde la edil María Ratti Repetto asumió el liderazgo político, desplazando a la también concejal Solana Marchesán. Este movimiento dejó al descubierto diferencias entre sectores que, en los últimos días, se hicieron cada vez más visibles.

Según relató Simmermacher a Pilar de Todos, su incorporación a la mesa política se dio a partir de una convocatoria para trabajar en distintas comisiones temáticas. En ese marco, indicó que participó de un equipo centrado en áreas como educación, cultura, ciencia y tecnología, e incluso formó parte de una presentación realizada el pasado 25 de marzo junto a otros integrantes.

Sin embargo, durante ese encuentro, de acuerdo a su versión, manifestó desacuerdos con la forma en que se venía desarrollando la dinámica interna. En particular, cuestionó la participación de dirigentes provenientes de otros distritos en la toma de decisiones locales, lo que, a su entender, afecta la autonomía política del espacio en Pilar.

Días después, siempre según su testimonio, fue notificado de su exclusión tras una modificación en la coordinación. Según relato, desde la estructura organizativa le habrían informado que ya no podría continuar participando en la mesa política, una decisión que se justificó en supuestos vínculos con integrantes de la comisión directiva del Club Real Pilar.

Frente a esto, el dirigente defendió su trayectoria y su relación con distintos sectores de la comunidad, destacando su participación en ámbitos empresariales, gremiales, culturales, religiosos y deportivos.

Más allá de su situación particular, Simmermacher también apuntó contra el funcionamiento general del espacio a nivel local. En un comunicado, cuestionó lo que definió como una lógica de armado político que, según sostuvo, replica prácticas propias del conurbano, con mecanismos que asoció al clientelismo.

En esa línea, vinculó estas metodologías con experiencias políticas previas en distritos vecinos y cuestionó la incidencia de referentes externos en la estrategia local. Incluso puso en duda los criterios utilizados para definir la participación dentro de la mesa política.

El episodio se suma a una serie de cruces y señales de fragmentación dentro de LLA en Pilar, en un contexto donde distintos referentes llaman a sostener la unidad, pero donde las diferencias internas continúan emergiendo con fuerza.

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