Desarticularon una banda dedicada al robo y faena clandestina de caballos

La investigación por el robo de cuatro caballos de polo derivó en cinco allanamientos y ocho detenidos. En los procedimientos hallaron restos de equinos faenados, armas y herramientas utilizadas para el descuartizamiento. La causa está a cargo de la UFI N° 2 de Pilar.

Una investigación iniciada por el robo de cuatro caballos de polo permitió desarticular una banda acusada de sustraer equinos para posteriormente faenarlos y comercializar su carne de manera ilegal. Tras cinco allanamientos ordenados por la Justicia, ocho personas fueron detenidas y aprehendidas y se encontraron restos de animales, armas de fuego y numerosas herramientas que habrían sido utilizadas para el descuartizamiento.

El operativo representa un avance significativo frente a una modalidad delictiva que había generado creciente preocupación entre propietarios de caballos y establecimientos rurales de Pilar y General Rodríguez. En los últimos meses se habían registrado diferentes denuncias por la desaparición de animales de polo, salto y otros equinos de raza, especialmente en campos ubicados en el corredor de la Ruta 28 y zonas cercanas.

La investigación que derivó en los procedimientos comenzó precisamente a partir de la denuncia por la sustracción de cuatro caballos de polo. Las tareas desarrolladas posteriormente permitieron identificar distintos domicilios presuntamente vinculados con los sospechosos y avanzar con las medidas judiciales.

Con los elementos reunidos, la Justicia dispuso cinco allanamientos en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires, principalmente en el partido de Moreno. Como resultado fueron detenidas y aprehendidas ocho personas mayores de edad: seis hombres y dos mujeres.

El escenario encontrado por los investigadores dio cuenta de la presunta actividad de faena clandestina. Durante las requisas fueron hallados restos óseos, cabezas, patas y pezuñas de equinos que habrían sido descuartizados en los lugares allanados.

Desarticularon una banda dedicada al robo y faena clandestina de caballos

También se secuestraron armas de fuego de distintos calibres, algunas con la numeración suprimida, municiones, armas blancas, cuchillas, hachas y otras herramientas que serían utilizadas para la faena y el desposte de los animales. A su vez, los efectivos encontraron elementos relacionados con el traslado y manejo de caballos.

Entre los detenidos se encuentra uno de los principales investigados, un hombre domiciliado en Moreno que, de acuerdo con la información de la causa, tenía tres pedidos de captura vigentes por otros procesos penales.

Los procedimientos estuvieron a cargo de efectivos de la DDI San Isidro y de la Subdelegación Departamental de Investigaciones Pilar, con participación de la Estación de Policía de Pilar y el Comando de Prevención Rural (CPR). También intervino personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y colaboró la Secretaría de Seguridad del Municipio de Pilar.

La investigación quedó en manos de la UFI N° 2 de Pilar, con intervención del Juzgado de Garantías N° 7 del Departamento Judicial de San Isidro con asiento en Pilar.

Una problemática que venía generando preocupación

La desarticulación de la organización se produce después de una sucesión de robos que había encendido las alarmas entre propietarios y entidades vinculadas con la protección animal.

En agosto, una vecina denunció la sustracción de tres yeguas y dos caballos de polo de un establecimiento cercano a General Rodríguez. Los delincuentes habían ingresado a un campo ubicado dentro del haras La Quebrada, en Pilar, a unos 5 kilómetros del barrio Marabó y próximo al límite entre ambos distritos.

Posteriormente se conoció otra denuncia por el robo de un caballo de raza en Villa Astolfi. El animal desapareció del predio La Guapeada Polo, ubicado en la zona de Ruta 25 y Malvinas Argentinas.

La Asociación Contra el Maltrato Animal (ACMA) había advertido sobre la reiteración de este tipo de hechos y señalado a sectores de Pilar y General Rodríguez como zonas particularmente afectadas por el robo de equinos. Según había planteado la organización, detrás de algunos episodios actuarían grupos organizados que detectan establecimientos vulnerables, sustraen los animales y los trasladan hacia lugares donde posteriormente son faenados.

Uno de los principales temores de los damnificados era precisamente que los caballos terminaran rápidamente dentro del circuito clandestino de faena y comercialización de carne, circunstancia que reduce considerablemente las posibilidades de recuperarlos con vida.

Los resultados de los allanamientos realizados ahora refuerzan esa línea investigativa: además de los ocho detenidos y aprehendidos, los investigadores encontraron restos de equinos y elementos presuntamente destinados a su faena. La causa continuará para establecer el alcance de la organización, determinar su posible participación en otros robos registrados en la región y reconstruir el circuito que habría tenido como destino final la comercialización ilegal de la carne.

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