La vida sin murga, no es carnaval. En el distrito existe una infinidad de grupos barriales que se preparan a lo largo de 12 meses para ser parte de los coloridos corsos de verano, como es el caso de “Los Microbios de Pilar”.

El flamante grupo nació hace apenas dos años, sin embargo arrastra una larga y emocionante historia. El paso inicial, dado por el reconocido cantante y bailarín de tango Osvaldo de Donato, desembocó que a través de anécdotas toda su familia fuese involucrándose de lleno en este apasionante mundo. Desde Villa Urquiza, llegaron al distrito y comenzaron a crear el proyecto que pretenden, vaya de generación en generación.

“Arrancó en el año 1962 con la primera murga, Los Fantoche de Villa Urquiza. Después de unos años, se pasó a los Dandys de Olivos y terminó en los Microbios de Villa Urquiza. En sus años, tras haber formado una familia y de incorporar a mi hermano para bailar, tuvo la suerte de tocar con los Bohemios de Del Viso. Así también llegamos acá y afortunadamente, sus genes siguen vivos”, contó Silvia de Donato, hija de Tanguito, en diálogo con Resumen.

La actual directora, quien pasó por etapas difíciles tras perder a dos de sus diez hijos y a su padre, le hizo frente a la vida para cumplir el mayor de los deseos de Osvaldo: “Antes de fallecer, él me tomó la mano y me pidió que formara la murga. Y yo lo cumplí”. De allí nacieron los Microbios de Pilar, una murga de casi 120 integrantes que a pulmón, arman sus propios trajes y se reúnen para ensayar cada semana en colectora de Panamericana (kilómetro 54,5), para sentir lo que solo la murga les sabe transmitir.

¿Cómo se involucraron tus hijos?

Mi papá habló toda la vida de sus murgas, incluso llegó a hacer una película. Se llamaba La Murga. Allí aparecía él con el grupo de los Dandys. De todas sus historias y vivencias, mis hijos comenzaron a ser parte de los Audaces de Pilar, tocando en percusión.

Después formaron una murga en el Barrio San Jorge, la cual se llamaba Corazón Murguero, de la que también fuimos parte. Estuvimos un año, hasta que yo decidí formar los Microbios de Pilar cuando falleció mi papá.

Puedo asegurar que es una murga sana, donde no existe alcohol, ni droga. La principal intención cuando creamos este grupo, además de divertir a la gente, es sacar a los chicos de la calle, con todas estas cosas que están pasando hoy en día. Yo soy mamá y abuela y saben que acá no tienen que tomar nada alcohólico. Los eventos son con seguridad, quiero lo mejor para ellos porque para mí, son como mis segundos hijos. Ellos son mi responsabilidad y les debo enseñar los valores, tal como lo hizo mi papá, porque si las cosas se hacen bien, salen bien.

¿Por qué crees que existe el prejuicio de que en las murgas, el ambiente no es bueno?

Eso pasa por la sociedad, el desconocimiento, nada tiene que ver con una murga. Todo pasa a través de la educación. Yo no voy a juzgar a ninguno de mis chicos, porque mi casa es de ellos. Vienen y se preparan antes de cada evento, la puerta queda abierta, entran y salen y jamás me ha faltado nada. La murga te enseña a tener responsabilidad, nosotros formamos talleres, en los cuales enseñamos a hacer las galeras, los apliques, es todo un combo. Les enseño lo que es el respeto, con la familia y con el entorno. Siempre les digo que la murga es diversión, tiene responsabilidades pero la más importante es la educación, tener sus estudios completos para el día de mañana ser alguien. Yo bailé con mi papá en su momento y él no era un hombre tomador, éramos todos de bajos recursos pero muy sanos. Son jóvenes y los entiendo, pero si quieren tomar, que sea en la casa cuando los eventos hayan terminado. Ellos saben bien lo que deben hacer.

¿Cuánto tiempo de preparación tienen antes de cada evento?

Alrededor de cuatros horas. Las chicas ya vienen vestidas y se terminan de preparar en mi casa. Revisamos las mochilas, ya que no permito que lleven celulares y las dejamos. El micro solo debe ir con los integrantes, es por seguridad.

¿Qué es lo que más lleva tiempo?

Sin duda que los trajes. Hacemos eventos, rifas, bingos y todo lo que recaudamos es para los chicos. El año pasado nos donaron un rollo de tela y lo que restaba, por suerte pudimos ir comprándolo de a poco. En cambio este año las cosas van a ser un poco diferentes. Seguiremos con el mismo color y con el mismo formato de los trajes, pero habrá retoques para que vaya cambiando un poco la estética. Cambiar de tela nos costaría alrededor de 3 mil pesos por rollo, es mucha plata. Todo lo hacemos a pulmón.

Estoy agradecida porque este año nos han regalado instrumentos. Para nosotros es una ayuda increíble. Todos los instrumentos que tenemos, salieron de mi sueldo.

¿Qué instrumentos utilizan?

Hay muchas murgas que utilizan trompetas, en nuestro caso no. Yo me guio por las murgas de las viejas épocas. La murga real, no lleva trompeta, sino bombos grandes, con platillo, redoblante y replique, entre otros. En sí las trompetas son por las comparsas, pero es solo coquetería. Lo nuestro es la murga real, la de barrio, integrada por bailarinas, murgueros, vedettes, y después el resto de profesión.

¿Cuál es la diferencia de las murgas de carnavales con las de barrio?

La diferencia es que se luce más el trompetita que el oficio del que hace percusión. Los chicos de percusión tienen un ensayo de dos horas y a veces se vienen a mi casa para poder sacar un ritmo. Tenemos veinte chicos en esta especialidad, imagínense que ponemos a tres trompetistas… te aplaca la actuación. No se luce para nada la percusión.

¿Qué te expresan los chicos?

En todo esto tiempo, mucho. Hace dos años que falleció mi papá y el mismo tiempo desde que decidimos crear este grupo. Los chicos están felices. Estoy muy agradecida por todo. Formamos una murga de acuerdo a como somos mi familia y yo. Nos regalaron una trompeta pero decidimos no utilizarla. Obviamente la guardaré de recuerdo y estamos sumamente agradecidos, pero ni los chicos ni yo, queremos utilizarla por lo ya mencionado. Queremos mantener el espíritu barrial.

¿En qué se inspiran para crear los shows?

El estilo de mis bailarinas es propio, porque la murga no tiene un orden, cada uno baila lo que siente. La murga es el esqueleto rumbero, te aflojas y largas lo que sentís. Y la murga hay que sentirla. No necesitamos que nos pongan ni una coreografía ni una profesora que nos enseñe, porque tengo unas chicas que son unas diosas (risas) toques la melodía que toques, ellas lo bailan.

¿Cuál es el próximo show?

Hoy (sábado 23) es el último evento que nos da el Municipio, acá en mi barrio “El Rincón”. Tengo el agrado que estarán cerrando los Bohemios de Del Viso, habrá muchas murgas invitadas, buffet, parrilla y licuados, todo absolutamente hecho por nuestras manos. Yo creo que la gente, además de venir a ver un show, tiene que disfrutar de comer algo de buena calidad. Y por supuesto volvemos a repetir, será todo sin alcohol. Montar todo este show para que venga una “barrita”, no. Pondremos seguridad, sillas que se alquilarán para recaudar fondos para los chicos, un escenario y muchas cosas más.

Después de este show ¿comienzan los trabajos para el año que viene?

Esta semana tenemos que ir al sorteo para ver que día y horario nos toca participar en los corsos del Carnaval de Pilar. Nos dan agua para los chicos y un lugar para que nosotros podamos vender las espumas, la primera semana de marzo. Después de ello, haremos el arranque de 2020, aunque ya comenzamos con las reuniones con los chicos. Las murgueras eligen su estilo de ropa y como la decorarán a su manera, además renovaremos todas las galeras. Todo lo que juntemos hoy, será para ellos. Lo que menos quiero es que los padres tengan que poner plata, para eso está la murga. Por suerte hay padres que colaboran muchísimo con lo que pueden, no me puedo quejar, nos organizamos con grupos de WhatsApp de bailarinas, murgueros y de mamás, donde ya planeamos como vamos a vender en el buffet.

Absolutamente todos tienen una ficha de inscripción, ya que no queremos que surja ningún problema con ninguna mamá. Esto me lo enseñó mi papá, llenar una planilla con los datos de los chicos, endosado con el DNI de cada uno de ellos. Es una conformidad para que los padres acepten que los chicos estén en la murga.

¿Crees que se les da el espacio que merecen?

Hace dos años que arranqué con esta murga y soy una persona muy agradecida, con poco o mucho. Estoy contenta cuando el año pasado nos dieron la oportunidad de poder desfilar en el corso oficial, con un silbato como premio al director. Con eso yo fui feliz, porque pude instalar la murga en Pilar. De alguna forma nos dan la oportunidad. Antes las murgas venían desde Entre Ríos, pero ahora son protagonistas las locales. Es algo hermoso lo que se está armando. Todos debemos tener los mismos derechos, esto se trata de mucho sacrificio porque nadie vive de las murgas, ellas son para los chicos. Es pura pasión.

Si tuvieses que describir lo que transmiten las murgas ¿Cómo lo harías?

Pasión, alma, alegría, terapia. Esto te ayuda a sobrepasar todos los golpes de la vida que uno tiene y que tuvo. Así lo tomo yo.

 

Belén Gómez

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