El espacio potenció las sedes ya existentes y se abrió a nuevas localidades en el distrito como Zelaya y Villa Astolfi. Además, se puso en marcha la Liga Municipal de Vóley, competencia que tiene un futuro más que prometedor.

 

El 2018 que acaba de finalizar fue un año de modificaciones para la Escuela Municipal de Vóley y el balance final terminó arrojando un resultado positivo, teniendo en cuenta la respuesta de los vecinos en cada una de las sedes abiertas y la puesta en marcha de un viejo anhelo: la Liga Municipal de Vóley.

A fines de 2017 se tomó la determinación de discontinuar la competencia dentro de la Federación Metropolitana de Vóley y retomar el perfil formativo que mantenía el espacio dependiente de la Dirección General de Deportes en sus inicios. Por eso se potenció la oferta, anexando las sedes Villa Astolfi y Zelaya a las que existían previamente en Pilar y Del Viso, y todas ellas contaron con un gran éxito.

Y en paralelo se creó la Liga Municipal de Vóley, competencia que contó con la participación de los equipos de las citadas sedes y varios clubes del distrito, en busca de la promesa de potenciarse de cara al futuro.

“Fue un buen año. Apostamos por un nuevo modelo y estamos contentos por la repercusión que ha tenido la actividad, llegando incluso a localidades donde no había demasiada oferta como Zelaya o Astolfi”, comentó la directora general de Deportes, Florencia Donatti. Y subrayó “el interesante primer año de la Liga Municipal”. “No tengo dudas que ha sido un muy buena experiencia y la idea es pulirla y potenciarla en 2019”, agregó.

En el mismo sentido, el profesor Andrés Ligorria consideró que “fue un año muy bueno teniendo en cuenta todos los temas que surgieron y con los que hubo que trabajar”. “Hubo que empezar casi de cero y aun falta pero estamos bien”, añadió.

Ligorria, que comparte el trabajo docente dentro de la Escuela Municipal de Vóley con sus colegas Arturo Carey, Mariano Cecchi, Martín Burgueño, Luciana Palude y Lucas Torres, es uno de los responsables de la sede que funciona ene l Instituto Almafuerte de Pilar, que terminó clases casi todos los días de la semana y una gran convocatoria.

“El 90 % de los chicos que jugaban en Federación se fueron en busca de otros clubes e hicimos actividad nueva, con chicos nuevos y afortunadamente el espacio sigue y muy bien”, apuntó Ligorria. “Fue mucho lío porque hubo que acomodar tantos chicos en uno o dos turno es por día y eso a veces es complicado para darle al trabajo la calidad deseada pero termino siendo muy bueno”, añadió.

El reconocido entrenador destacó que “hubo chicos que estuvieron seis meses, elevaron su nivel y emigraron a algún club”, teniendo en cuenta que ahora en Pilar hay mucha oferta en ese sentido”. “Son situaciones difíciles pero si el trabajo nuestro es ese, el objetivo está cumplido”, precisó.

En paralelo con el trabajo de la escuela se inició el proyecto de la Liga Municipal de Vóley, que le dio la posibilidad de competir a equipos de las categorías Sub 17 y 19 en ambas ramas. Y la experiencia acabó siendo “muy positiva”

“Con el armado de la Liga se dio un paso adelante. Fue el primer año, tuvimos 14 equipos y creo que está bueno sabemos que faltan muchas cosas y hay que acomodar situaciones diversas para seguir mejorando”, remarcó Ligorria, quien adelantó que ya se está trabajando en el armado de la edición 2019 y adelantó que “hay varios clubes de la zona que quieren integrarse y estamos evaluando la chance de sumar alguna categoría.

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