El hombre se fue cuando los oficiales se acercaron a la vivienda que compartían. Anteriormente, había mentido sobre el paradero de su madre. En la vivienda encontraron los documentos de la mujer.

 

Ester Inés Ríos, de 71 años, fue vista por última vez en diciembre. Su familia, junto a la policía, la buscan intensamente aunque al momento, no hay pistas de su paradero. La historia se complica aún más ya que el hijo de la mujer, un hombre de 48 años identificado ha desaparecido hace una semana.

Ester vivía junto a su hijo Gustavo en una vivienda de la calle Manzoni, en la localidad de Villa Rosa.

El 18 de abril, tras cuatro meses colmados de excusas, presuntos viajes y visitas a familiares que Ester realizaría según lo que Gustavo informaba, una de las hijas decidió realizar la denuncia.

“A mi abuela la vieron por última vez en diciembre, en el cumpleaños de mi mamá, que vive en Villa Astolfi. En su momento, la iba a ver pero ella no salía, solo atendía por la ventana. Al tiempo, mi hermana más chica dejó de tener contacto, mi abuela no atendía el teléfono”, contó en diálogo con Diario Resumen, Orlando, nieto de Ester e hijo de quien realizó la denuncia.

Asimismo, explicó que cuando sus tíos se encontraban a Gustavo, éste “iba nervioso y apurado”: “decía que mi abuela se había ido a lo de un primo, de vacaciones entonces empezaron a sospechar. Mi tío fue con la policía y Gustavo le dijo que estaba en lo de su hermana”.

Sin embargo, Ester no estaba con su hermana y la policía se dirigió nuevamente al domicilio de la calle Manzoni pero esta vez, Gustavo tampoco se encontraba allí. “Se acababa de ir, golpearon las manos, atendió una señora, la mujer de Gustavo que hacía poco estaban juntos y, cuando le preguntaron por mi abuela, dijo no saber nada de que vivía ahí”, relató Orlando.

Momentos después, los efectivos realizaron un allanamiento e incluso hicieron excavaciones “porque había movimiento de suelo reciente” pero, no hubo rastros ni de Ester ni de Gustavo, pero sí de sus pertenencias: “mi hermana encontró la documentación de mi abuela debajo de la heladera, tiradas. Se la llevamos a la policía y, realmente, al momento no sabemos qué pasó”.

Orlando, en su relato, cuenta sus dos teorías. La primera es que su tío Gustavo, “se mandó una macana” y por eso se dio a la fuga. La segunda es que internaron a su abuela en un geriátrico para quedarse con el dinero de la pensión que cobra, de la cual es apoderado Gustavo.

“Quizás la internó, él es apoderado de la pensión. El otro final que veo, es que no va a estar con vida”

“Mi abuela es sociable, no tiene problemas psicológicos. No es que ella se escapó. Pienso que él quizás la internó, pagó y se fue porque él es apoderado de su pensión, quizás por el dinero hizo eso. También pienso a veces que, el otro final que veo, es que si la encuentran no va a estar con vida”, comentó.

Por último, Orlando explicó que es un momento de tristeza y “bronca” por no entender qué ocurrió o porqué su tío, Gustavo, haría algo o se fugaría en medio de la desaparición de su abuela, si nada había ocurrido. “Espero que ella aparezca, sana y salva”, cerró Orlando.

 

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