Tras los anuncios económicos hechos por Nación y Provincia, diferentes mandatarios distritales han puesto manos a las obras en tomar sus propias medidas para asegurar la estabilidad de su territorio.

Intendentes bonaerenses comenzaron a desplegar estrategias para paliar la crisis económica en sus municipios y contener la situación social de los sectores más vulnerables.

Los anuncios se dieron luego de que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal pusieron en marcha días atrás un paquete de medidas económicas y sociales destinadas a cuidar el bolsillo en un contexto en el que la inflación no da tregua.

Entre estas, los Precios Esenciales, que congelan el valor de unos 60 productos de la canasta básica, es una de las que se espera mayor impacto. No obstante, algunos jefes comunales peronistas salieron a cuestionar la medida por considerarla “insuficiente” y presentaron su propia canasta de productos.

Este es el caso de los jefes comunales de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona y de Juan Zabaleta de Hurlingham. El alcalde del interior lanzó la Compañía Municipal de Alimentos tras conocer la inflación de marzo. Así, garantizó, por ejemplo, el precio del litro de leche a 30 y el kilo de pan a 48 pesos. El programa incluye una serie de ferias que ponen en contacto directo a productores y consumidores, y evitan así el aumento de precios.

Asimismo, Zabaleta anunció días atrás una canasta de productos básicos que podrán conseguirse en comercios y supermercados de barrio con los que el Municipio estableció un acuerdo.

“Lo importante de esta medida es que se mantiene en el tiempo, que los vecinos van a poder acceder a una serie de productos sin límite de cantidad y que incluye artículos como alimentos y productos de limpieza, que hacen a la necesidad cotidiana”, dijo al dar a conocer la medida.

El jefe comunal también había lanzado el año pasado el programa “pan popular”, que permite comprarlo casi a la mitad de precio, y que según afirmó, se mantiene en el distrito.

Cabe señalar que intendentes del peronismo se presentaron en Gobernación para entregar un petitorio a la gobernadora María Eugenia Vidal, con el objetivo de reclamar fondos y más medidas ante el deterioro social que atraviesan los municipios, sobre todo en el conurbano.

Intendentes oficialistas también vienen llevando adelante medidas para paliar la crisis. Por ejemplo, el intendente de Pinamar, Martín Yeza, decidió congelar los sueldos de la planta política desde el 1 de mayo al 31 de diciembre de este año, y sostuvo que se trata de una medida preventiva para minimizar gastos “ante un posible agravamiento de la situación económica y financiera”, al tiempo que recordó que “la comuna funciona aún sin la aprobación del Presupuesto”.

En la resolución señaló que “se torna menester poner en marcha un plan económico que permita poder continuar con la prestación de los servicios esenciales para el normal funcionamiento de los servicios públicos que se brindan a esta comunidad”. (DIB).

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