En la Semana de la Mujer, Resumen entrevistó a Haydee Burgueño, reconocida productora inmobiliaria pilarense y presidenta de la Asociación Civil Amigos del Pilar, responsable de la mega muestra de decoración, arte y paisajismo “Estilo Pilar” que con la edición 2019  próxima a inaugurar, estará cumpliendo 20 años de su primera exposición, Haydee además fue docente y tuvo activa participación en múltiples negocios desde una lavandería industrial de ropa, a concesionaria de motos y jeeps. También tuvo locales de indumentaria para damas, de confección propia, uno de ellos instalado en el shopping Unicenter.

“Soy pilarense de segunda generación, mis padres nacieron y se criaron en Pilar. Nací el 29 de mayo de 1945. Mis hijos nacieron también todos en Pilar. Por eso quiero a Pilar porque es mi terruño. Mi papá –Isabelino Burgueño- hizo varias cosas en su vida. Tuvo el primer supermercadito de Pilar, en un momento en que todavía estaban los almacenes de ramos generales, trajo la idea de Buenos Aires hace ya más de 60 años. Estaba en la esquina de Pedro Lagrave y Víctor Vergani. Después tuvo mucho eso en la actividad avícola; él tenía una empresa dedicada a la venta de alimentos balanceados, integración de pollitos BB y demás. Mi padre hizo mucho por la avicultura de Pilar, en una época donde fue conocida como la Capital de la Avicultura. Nosotros hicimos en el año 1966 un viaje a Estados Unidos con la gente de Arbor Acres y visitamos los puntos avícolas más estratégicos de ese país en relación a la avicultura. Mi mamá se llamaba Orfelia Franco y siempre más allá de dedicarse a las tareas propias de madre y ama de casa estuvo siempre al lado de papá en todos sus trabajos. Tengo solo una hermana: Elsa, que es cinco años menor que yo y está casada con Víctor Tolosa.

¿Dónde hiciste tus estudios?

La primaria en la Escuela Nº1 y secundario pupila en Luján. Finalizado el secundario hice algunos años de abogacía, hasta que me casé. Pensé que iba a poder seguir estudiando, pero las distintas ocupaciones que tuve no me lo permitieron. Empecé a trabajar en el magisterio y lo hice durante 10 años, como maestra de grado, siempre en Presidente Derqui, primero en la 11 y después en la 27. Realmente tenía vocación para la docencia, tanto que después me llamaron del Instituto Almafuerte para cubrir horas como profesora de Geografía; de primero, tercero y quinto año; ahí estuve unos cinco años más o menos. Pero siempre me tiró el comercio. Primero con unas amigas pusimos un lavadero industrial; pero en un momento dado nos dimos cuenta que el negocio había crecido mucho y necesitábamos incorporar más personal. Entonces decidimos no complicarnos y pusimos en venta el lavadero. Es ahí cuando comienzo a incursionar en el tema inmobiliario, ya que con el producto de la venta del fondo comercio empezamos a comprar casas  para reciclarlas y luego venderlas.

¿Durante ese período te casaste por primera vez?

Sí, me casé a los 21 años con Antonio Castro que es el papa de mis tres hijos: María Eugenia Castro (50), María Cecilia (49) y el más chico Álvaro (42). Los tres me dieron dos nietos cada uno. Las mujeres dos nenas y Álvaro dos varones. Mi nieta mayor –Juana- tiene ya 18 años y empezó ya sus estudios universitarios. Mis otros nietos son Manuela (16), Mercedes (16) Milagros (13), Felipe (9) y Antonio (7).

¿Cómo sigue tu vinculación con los negocios?

Puse con una amiga dos concesionarias, una de motos y otra de jeeps Suzuki. Mi primer marido siempre estuvo relacionado con el automovilismo, fue gerente de General Motors y además hacia la carburación para autos de carrera, colaboraba con Toto Fangio en ‘la coloradita” de Bordeu. Acá en Pilar les preparaba a los chicos de Pilar para las carreras de Fiat 600 varios autos, entre ellos los de Jorge Chechi, Roberto Pachelo, Fredy Llosa y los de los hermanos Lynn, Carlitos y Osvaldo. También colaboraba mucho con la mecánica de los autos del TC y TC Mejorado de Nando Arana y Hugo Alberini que eran los pilarenses relacionados con el automovilismo. Esta relación con el automovilismo nos vinculó con mucha gente, lo que me permitió asociarme con amigas y poner las agencias de autos y de motos. Nos fue muy bien, en el caso de las motos hacíamos las veces de mayoristas y vendíamos al interior del país. Luego cambió la economía del país y tuvimos que desprendernos de los negocios.

Tuvieron una especial relación con Juan Manuel Fangio.

Si, Fangio le había pedido a mi ex marido si lo podía reemplazar en su función de contratar a los pilotos de Fórmula 1. Fue entonces cuando tuvimos que ir a Austria, una experiencia realmente muy linda e inolvidable. En la época que fuimos –entre el ’70 y el 72’- me saqué fotos con todos los iconos de la Formula 1 del momento. Acompañamos también a Carlos Alberto Reutemann cuando ganó la carrera de Nurburbring en Alemania, que era muy amigo de mi primer esposo. Fue una época en que estuve relacionada mucho con el automovilismo, donde abrimos varias concesionarias de Toyota. Luego de esto, con otra amiga pusimos una boutique en Pilar y más tarde con otra persona abrimos un local de ropa en Unicenter. Dejé entonces de comprar a los mayoristas y comenzamos a confeccionar nuestra propia indumentaria que tenía la marca “Nosotras”. Empezamos a vender al por mayor vendiendo muy bien en Pilar, en Unicenter y en el interior del país, en las ciudades donde vendíamos nuestras creaciones. Organizamos desfiles de moda con las modelos más famosas como Patricia Iglesias, Elenita Fortabat y Patricia Micchio entre otras. Nos fue muy bien, ya que marcábamos con el 100% lo que vendíamos. Patricia Iglesias viajaba a Italia y nos traía modelos que copiábamos para la próxima temporada. Pero de pronto apareció una competencia de otras nacionalidades que también copiaban los modelos europeos pero usando telas de muy mala calidad, con lo que podían vender mucho más barato que nosotras, por lo que tuvimos que dejar de atender a nuestros clientes del interior  quedándonos un tiempo con nuestros propios locales. Fue entonces cuando entré a pleno en el negocio inmobiliario, en el momento justo para entrar: el año 1991, el año de lo que se dio en llamar en el ambiente “el del boom de Pilar”.

Yo empecé a estudiar en 1990 y al año siguiente abrí. Empecé a trabajar promocionando que se hicieran barrios cerrados, ya que en ese momento comenzaban a verse acá los problemas de inseguridad. Recuerdo que Alberto Vidal, un muchacho que tenía una fábrica de muebles en Lugano y una quinta en Pilar, me pidió que se la vendiera. Yo le sugerí que subdividiera e hiciera un barrio cerrado de 25 parcelas sobre su propiedad sobre la calle Champagnat y así nace Los Eucaliptus, que me encargué de comercializar. Luego conocí a Eduardo Gutiérrez que quería vender su quinta y por referencias llegó a mi inmobiliaria, luego de habérsela dado a todos sus amigos del rubro en Buenos Aires. Vino la señora a verme diciéndome ‘me dijeron que sos buena vendedora’. Yo no los conocía, me llevaron a ver la quinta y les dije que no esperaran que llevara a mucha gente a verla. Yo no llevo gente a pasear,  así que si durante dos o tres meses no te llevo a nadie no quiere decir que no esté ofreciéndola. Y fue así, al primero que llevé terminó comprándola. La compró el  recordado periodista Carlos el ‘Gordo’ Barraza, con su esposa Estela Guevara, que luego de adquirirla, se vino a vivir a Pilar. Después Eduardo (Gutiérrez) me compró otra quinta que había sobe ruta 8 y me ofreció que le trabajara el Pueyrredon, comenzando con los countries y barrios cerrados grandes, cumpliendo con lo que me había propuesto: promocionar este tipo de emprendimientos por la que hoy esta tan reconocido Pilar.

¿Pilar tiene techo en el tema inmobiliario?

No, Pilar tiene muchísimo todavía por hacer. El contador Daniel Castro escribió una muy buena nota en la última publicación de la Cámara de Comercio (SCIPA) que habla sobre la cantidad de metros que han quedado sin terminación en Pilar. Si bien repito, es una excelente descripción de la realidad inmobiliaria del distrito yo tendría muchos metros más para agregarle. Lo que describió Daniel es solo la punta del iceberg en el tema. Yo creo que Pilar esta recién ahora tomando su forma, uniendo el afuera con el adentro, algo que alguna vez parecía imposible de lograr, tratando de que las instituciones tengan peso y sean realmente importantes. Hoy la gente está dejando de pensar a Pilar como pueblo para realmente convertirlo en ciudad. Lamento que yo no pueda verlo, porque se está demorando mucho. Yo en el ’91 pensaba que iba a ser una transformación más rápida, pero no lo fue. Mucha responsabilidad la tienen en parte los propios productores inmobiliarios que en muchos casos sobrevaluan las propiedades y por ello estén mucho tiempo sin venderse. Las propiedades en Pilar centro, valen por la tierra y la ubicación. Lo que tiene construido arriba tiene una relativa incidencia. Eso va alejando al inversor, acá hay demasiada inmobiliaria tratando de ‘pescar’ algo. Realmente es una pena, ya que yo creo que hemos sido parte del problema y no de la solución. Los políticos en ese aspecto deben hacer su propio análisis y que se pongan el sayo que les corresponda.

¿Cómo se inició la Asociación Amigos del Pilar?

Justamente la idea no la iniciamos los pilarenses, sino que un grupo de mujeres de Centauros, entre ellas Mercedes Pieres, María Marta Bello; también de Pilar Chico y de Cuatro Vientos, tal el caso de Lusa Miguens; todas viviendo ya en forma permanente en Pilar tenían tiempo libre y veían que las instituciones hacían pequeños eventos con muy poca recaudación. Entonces se les ocurrió hacer recaudaciones en los torneos de polo, para poder recaudar mejor. En esa primera comisión que la presidió Marcela Monteverde, a quien acompañaban Inés Garraham, Cecilia la señora de Gonzalo Pieres, comenzó a trabajar, fijando como meta de sus acciones al Hospital Municipal de Pilar. Al tiempo algunas de las integrantes por diversos motivos se alejaron de la entidad. Entonces María Marta Bello y Mechi Pieres dijeron por qué no incorporar a gente de Pilar. Fue así que me vieron a mí y otras señoras de Pilar. Yo siempre digo que ahí comenzó la verdadera integración de Pilar, conmigo fundamentalmente, porque fue la única que quedé de ese grupo de mujeres netamente pilarenses convocadas para integrar la asociación. Nuestras primeras acciones recaudatorias fueron manejar los buffets en los encuentros de polo, en Pilar y en otros lugares. También organizamos desfiles de moda.

“Quiero a Pilar porque es mi terruño”

De pronto a Lusa Miguens se le ocurrió la idea. Nos dijo ‘Pilar tiene como una forma de vida que se instaló, porque está lleno de countries y barrios privados. Que les parece si hacemos una exposición al estilo de Casa FOA, que muestra las decoraciones que se hacen en Buenos Aires, pero la gente que va no saca nada para la casa donde vive en Pilar. Sería bueno también mostrar el paisajismo y la decoración que se usa en una quinta’. Fue así que fuimos a ver a gente del diario La Nación y del diario Clarín. Fue así que conseguimos que el Diario La Nación se asociara con nosotros y realizamos nuestra primera exposición en la Asociación Argentina de Polo que fue muy buena. Los fondos los destinamos al Hospital Municipal de Pilar, hasta que nos encontramos con un problema. Hicimos los quirófanos, la sala de neonatología con todo el equipamiento con la dirección del arquitecto Oyarzabal de la Universidad Austral. Pero cuando fuimos a instalar un gigantesco grupo electrógeno nos dijeron que no se podía porque la instalación eléctrica estaba vetusta. El intendente de entonces  se comprometió a realizar toda la instalación a nuevo, trabajo que llevó unos cuantos meses. Cuando llamamos a los técnicos para conectar el equipo se encontraron con la sorpresa de que el equipo que había quedado a la intemperie se había mojado, ya que les habían extraído los cobertores. Tuvimos entonces que hacer un service integral con la empresa donde lo habíamos comprado. Además había desaparecido la batería del equipo por lo que tuvimos que comprar una nueva. Finalmente el generador quedó instalado y en funcionamiento, pero después notamos otras anomalías en equipamientos de los quirófanos. Esta situación hizo que decidiéramos finalizar momentáneamente con nuestra ayuda al sistema de salud del Municipio. Yo propuse entonces tener un proyecto solidario propio que ayude a Pilar en salud, donde volcar lo recaudado en las muestras Estilo Pilar. Es así que creamos los consultorios odontológicos pediátricos gratuitos en el edificio de Bomberos que posteriormente vendimos ya que era muy difícil mantenerlos, teniendo en cuenta que todos los gastos los financiamos con las recaudaciones de Estilo Pilar, que tuvo un par de años no tan buenos debido a problemas climáticos y tres años donde no se hicieron exposiciones. En realidad no fue una venta sino un trueque ya que se los canjeamos a una profesional por prestaciones a precio original cuando firmamos el acuerdo. De ahí en más nos recompusimos y duplicamos la cantidad de atenciones a chicos de hogares de escasos recursos del distrito, a quienes becamos. Llevamos realizadas más de 64 mil prestaciones odontológicas.

¿Cuántos años han pasado desde aquella primera muestra Estilo Pilar?

Nosotras estamos cumpliendo 20 años desde nuestro primer Estilo Pilar y 23 de haber conformado la asociación. El primer Estilo Pilar se realizó en el año 1999 y con esta llegamos a la muestra numero 17.  Lo que queremos es ayudar al gobierno municipal en áreas tan sensibles como es el de la salud y particularmente colaborando con la salud bucal de los chicos de los sectores más vulnerables del distrito. Este año hemos donado además la construcción de un consultorio odontológico, dentro del Centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, especialmente diseñado para la atención a chicos con capacidades diferentes.

¿Qué te queda por hacer? ¿Cuáles son tus asignaturas pendientes?

Me queda concretar una idea relacionada al tema inmobiliario, se trata de la construcción de un portal distinto a los que están hoy en el ciberespacio. Es una idea que voy a desarrollar con mis nietos. En cuanto a una asignatura pendiente: escribir un libro con mis anécdotas de vida.

“Yo creo que Pilar esta recién ahora tomando su forma, uniendo el afuera con el adentro, algo que alguna vez parecía imposible de lograr, tratando de que las instituciones tengan peso y sean realmente importantes”

En lo personal has recompuesto tu vida sentimental desde hace muchos años.

Desde el año 1983 estoy junto a Leandro Nobile. Primero lo ayudé yo en un restaurante que el tenía y en un desarrollo relacionado con llevar productos frescos a los countries, a partir de los 90’ comenzamos a trabajar juntos en el rubro inmobiliario y seguimos hasta ahora.

Tenes una pasión  que es viajar.

Yo siempre digo que prefiero ser una mujer exitosa y no poderosa. Muchas veces me han invitado -dado a mi vocación de servicio- a participar en política. El tema es que creo que no alcanza solo con tener vocación de servicio para participar en política. También hay que tener cierta vocación de poder. Por eso he comprendido que me interesa más el éxito que el poder y en realidad trabajo para poder viajar, fundamentalmente me gusta invertir en viajes. Viajo mucho todos los años y siempre tengo un nuevo lugar para conocer.

 

Oscar Orlando Mascareño

 

 

 

 

 

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