Así lo manifestó Romina Coniglio, madre de Francisco, uno de los niños de primer grado que resultó herido debido a la caída de parte del techo de un aula de la Escuela 25 de Del Viso.

 

“Una desgracia con suerte”, son las palabras que se le vienen a la mente a Romina Coniglio, madre de uno de los niños que resultó herido tras la caída de parte del techo de un aula en la Escuela 25 del barrio Los Cachorros en Del Viso.

Durante su relato, la mujer cuenta que en la tarde del pasado jueves “sonó el teléfono y un maestro de sexto grado me avisó lo que había pasado, ya que no había ningún directivo en la escuela. Me dijo que Francisco había tenido una contusión en la cabeza, que por favor me acerque a la salita. Cuando llegué lo vi con todo el guardapolvo ensangrentado, me asusté, la enfermera me dijo que me calme porque estaba bien, pero él estaba muy nervioso. Luego vine a la escuela a ver qué había pasado, estaba todo lleno de ladrillos y cemento en el piso, y una parte de viga colgada”.

Tras el momento de adrenalina envuelto en nervios y preocupación, la mujer logró recomponerse con la noticia de que su hijo de 6 años se encontraba en buenas condiciones, y sólo había requerido que “pegaran la herida de su cabeza con La Gotita”.

Según su madre, el relato del propio Francisco fue que todo sucedió mientras “estaba sentado por tomar la merienda, y de pronto sintió un golpe en la cabeza. La señorita lo sacó lo más rápido que pudo porque se empezó a escuchar un temblor y corrió a todos los chicos para evitar que se golpearan. Lo de mi hijo fue solamente un golpe, y la verdad es que fue una desgracia con suerte, porque si hubiese caído de otra manera lo podría haber matado”.

Pensar en que existió esa posibilidad es lo que moviliza a toda la comunidad educativa, y por eso es que Romina dialogó con los directivos de la institución por lo ocurrido. “Me dijeron que le iban a dar contención a mi hijo para que pueda volver a la escuela. También estaban los de infraestructura, esperando para ver cómo van a resolver este tema porque no saben el motivo por el cual se cayó la mampostería. Supuestamente la directora me había dicho que habían arreglado la escuela y habían pintado, y ahora me dijo que justamente ese salón no se había pintado ni se había arreglado”, afirmó.

Y agregó: “Nosotros como padres, hace tres años que venimos reclamando problemas en esta escuela, como el tema de los baños, el tema del gas, y ahora la infraestructura”.

Finalmente, la mujer hizo un párrafo aparte para la docente que salvó la vida de su hijo: “Todo dependió de lo rápido que actuó la maestra. Pude hablar con ella, que en el momento le subió la presión y quedó hospitalizada también. Me abrazó, me pidió disculpas, dijo que reaccionó lo más rápido que pudo, y yo le agradecí totalmente, porque fue la única que reaccionó y ayudó a mi hijo en ese momento”.

 

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