Por Guillermo Pellegrini, Maestro Normal y Licenciado en Ciencia Política

Es tan importante el tema que me limito a enunciar títulos del problema, por lo complejo que es. El nuevo siglo trajo consigo muchos cambios en todos los sectores de la humanidad. El mundo entero se ha desarrollado, pero a la vez los problemas también.

El factor de mayor dificultad que deberán enfrentar muchos países, es el aumento de la población de mayor edad y la notoria disminución de la población joven.

Por lo tanto la educación y la planificación serán una de las herramientas fundamentales.

La crisis en el trabajo es algo que nadie puede atreverse a negar, lo vivimos cada día, los que logren conseguir trabajo serán aquellos que mejor se hallan preparados no solamente en sus profesiones, sino también en otras disciplinas, idiomas y cursos de extensión universitaria. Y a pesar de ello habrá quienes no logren triunfar y no alcancen las metas que se propusieron en su juventud, ya que muchos trabajos serán dados por influencias y “padrinos”, como sucede ahora en los países latinos.

La sociedad del futuro será sumamente competitiva, ya lo estamos viendo y viviendo, con pincelazos de poca ética, con depredadores que no les interesa como llegar y mantenerse, la cuestión es estar en el sistema a cualquier precio,  “subirse a la calesita y no bajarse jamás”.

Las diferencias sociales, políticas, económicas y culturales serán cada vez más abismales, eso también ya lo estamos percibiendo, quienes estudiaron en buenas universidades, reconocidas internacionalmente, con convenios de intercambios y quienes estudiaron en otras universidades, no tan buenas, que no les da una preparación global adecuada a los tiempos que corren eso ya marca y marcará la diferencia. Además mucha juventud  debe trabajar para costearse los estudios y otros por becas o mejor posición se dedican full time a la universidad incluso hasta hacen sus deportes en el campus universitario, gozando de buena alimentación, descanso y asistencia. También esto marca la desigualdad.

La región es muy grande y diversa, por más que la legislación de cada país marque una edad de jubilación y descanso, se dará, por necesidad el tener que trabajar más allá de lo normado, como ya está sucediendo, el jubilado tiene que seguir trabajando, como sea.

El fenómeno de migración, no podrá ser detenido, es más para algunos países será un mal necesario pues necesitaran mano de obra, pero no garantizará de ninguna manera equidad, integración, inclusión social, vivienda y asistencia; será otro elemento de conflicto, como ya está sucediendo.

El trabajo enfrentará  grandes cambios, la implementación de la tecnología en la producción hará que se requiera menos mano de obra provocando mayor desempleo.

Existirán los jóvenes y los mayores, desocupados algunos y con puestos transitorios otros afectados por el mismo sistema; por lo que no se podrá planificar a mediano y largo plazo como lo hicieron nuestros abuelos. Escuchamos que es vergonzoso que todavía tengamos problemas de analfabetismo, a lo cual podríamos agregar que es más vergonzoso y triste que aquellos que sí tienen una profesión, no tengan empleo para darle a su gente el lugar que le corresponde en la sociedad y frustrar las expectativas de toda la familia, con la catarata de la desilusión y el fracaso.

Hemos visto en este largo tiempo a cuanta gente capaz no se le dan oportunidades laborales y mucho menos esperanzas, sin embargo tenemos gente no capacitada, sin vocación y a veces sin necesidad en lugares claves y estratégicos. Pero el enemigo más cruel que hemos tenido todos los hombres del mundo y contra el cual se lucha cada día es y seguirá siendo la ignorancia, la falta de educación y formación nos sumerge en el desinterés, la prepotencia, la violencia y la degradación general de la persona humana.

En cambio la autoestima y el bienestar de las personas, está en los procesos de la buena educación. Basta con ver las universidades y colegios con sus estadios y campos deportivos, en los países desarrollados su infraestructura asistencial y de transporte.  Es el sistema educativo en general el que deberá asumir un papel decisivo en este proceso de cambio. Tomando conciencia de ello podremos afrontar lo que se viene. Y sobrevivir con dignidad.

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