Los municipios bonaerenses recibieron menos recursos y Pilar sufrió una caída del 2,4%

Las transferencias bonaerenses a los municipios cayeron 2,48% en términos reales durante el primer semestre de 2026 y marcaron el peor nivel de los últimos seis años. Pilar, que integra el grupo de los distritos que más recursos reciben, sufrió una baja real del 2,4%, en un escenario de pérdida generalizada de los fondos destinados a los gobiernos locales.

Las transferencias de la Provincia a los 135 municipios alcanzaron $2,778 billones durante el primer semestre de 2026, pero representaron una caída del 2,48% en términos reales respecto del mismo período del año pasado. Pilar se ubicó entre los diez distritos que más recursos recibieron y registró una baja real del 2,4%.

Los municipios de la provincia de Buenos Aires afrontaron durante el primer semestre de 2026 una nueva pérdida del poder adquisitivo de los recursos que reciben de la administración bonaerense. De acuerdo con un informe de la Consultora PPA, la Provincia transfirió $2,778 billones a los 135 distritos entre enero y junio, aunque el monto implicó una retracción del 2,48% en términos reales frente al mismo período de 2025.

La pérdida, calculada a valores de junio de este año, equivale a unos $74.683 millones. El dato adquiere especial relevancia porque no contempla únicamente la coparticipación, sino el conjunto de los recursos que la Provincia distribuye entre las administraciones municipales.

El esquema incluye, además de la coparticipación de impuestos, partidas correspondientes al Fondo Educativo, la descentralización tributaria, el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM) y otros mecanismos de transferencia. Por lo tanto, el retroceso refleja una disminución generalizada de los recursos que llegan a los gobiernos locales.

Pilar, entre los distritos con mayores transferencias

Dentro de este escenario, Pilar registró una caída real del 2,4% durante el primer semestre de 2026. El distrito quedó incluido entre los diez municipios que concentraron los mayores montos de transferencias provinciales, pero también entre aquellos que terminaron recibiendo menos recursos en términos reales que durante el mismo período de 2025.

El dato adquiere particular importancia para Pilar debido al peso que tienen las transferencias provinciales dentro de los recursos disponibles para el funcionamiento municipal. La merma implica, en términos concretos, una menor capacidad de compra para afrontar gastos, sostener servicios y financiar obras e inversiones.

Pilar no fue el único de los grandes distritos que sufrió una retracción. Entre los diez municipios que recibieron mayores recursos, también registraron caídas reales La Matanza (-3,6%), La Plata (-1,4%), General Pueyrredon (-3,7%), Quilmes (-2%) y Malvinas Argentinas (-5,6%).

En cambio, fueron pocos los municipios que lograron incrementar sus transferencias en términos reales. Apenas 24 de los 135 distritos tuvieron una mejora interanual. Chacabuco encabezó ese grupo, con una suba del 10,8%, seguido por Campana (6,6%), Capitán Sarmiento (6,5%) y Exaltación de la Cruz (6%).

En el extremo opuesto, San Isidro registró una caída del 8,7%; Pinamar, del 8,3%; Vicente López, del 7,2%; y Florentino Ameghino, General San Martín y Maipú, del 6,5%.

El informe de PPA advierte que el deterioro no constituye un fenómeno aislado del primer semestre, sino que forma parte de una pérdida más amplia del poder adquisitivo de las transferencias municipales.

Los primeros seis meses de 2026 marcaron el menor nivel real de transferencias de los últimos seis años. Además, los recursos distribuidos quedaron aproximadamente 13% por debajo del máximo registrado en el segundo semestre de 2022, cuando alcanzaron su mayor poder adquisitivo dentro del período analizado.

La pérdida también puede dimensionarse a través del precio del gasoil. En el segundo semestre de 2022, las transferencias provinciales equivalían a unos 1.982 millones de litros. Durante el primer semestre de 2026, en cambio, representaron alrededor de 1.437 millones de litros. Es decir, una reducción del 27,5% en el poder de compra de esos recursos.

La coparticipación concentra la mayor parte

La coparticipación de impuestos representó el 75,9% del total transferido por la Provincia durante los primeros seis meses del año. El Fondo Educativo aportó otro 10,6%, mientras que la descentralización tributaria representó el 2,1% y el FEFIM, el 0,9%. El porcentaje restante correspondió a otros conceptos contemplados dentro del esquema de transferencias provinciales.

El deterioro se produce, además, en un contexto de fuerte tensión entre la Provincia y el Gobierno nacional. La administración de Axel Kicillof reclama ante la Nación el pago de distintas deudas que, según sus cálculos, superan los $15 billones.

Entre los principales reclamos figuran las obligaciones vinculadas a la Anses, el Fondo de Fortalecimiento Fiscal, el Fondo de Compensación al Transporte del Interior y el Fondo Nacional de Incentivo Docente. La Provincia incluso llevó parte de esos reclamos ante la Corte Suprema de Justicia.

En este escenario, la caída de las transferencias vuelve a poner presión sobre las cuentas municipales. Para distritos como Pilar, que además concentran una parte importante de los recursos distribuidos por la Provincia, la reducción real significa afrontar las necesidades locales con fondos que pierden capacidad de compra frente a la inflación.

El panorama muestra así una doble tensión para los municipios bonaerenses: por un lado, una menor capacidad real de las transferencias provinciales y, por otro, las dificultades financieras que enfrenta la propia Provincia en medio de sus reclamos por los fondos que sostiene que Nación le adeuda.

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