Caputo anunció un programa de $2 billones para impulsar los créditos hipotecarios
Entre 17.000 y 18.000 familias podrían acceder a financiamiento para la compra de viviendas con una tasa que no supere UVA más 7,5%. Para un crédito de 80.000 dólares a 25 años se pagaría una cuota de 865.000 pesos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un nuevo programa destinado a ampliar el acceso al crédito hipotecario en Argentina mediante la utilización de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). La iniciativa contempla la licitación de depósitos a plazo fijo entre bancos por un monto total de $2 billones y, según estimó el Gobierno, podría permitir que entre 17.000 y 18.000 familias accedan a financiamiento para la compra de viviendas.
"Venimos a tratar de dar una mano con el Ministerio de Capital Humano para resolver este problema desde el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que tiene como función hacer plazos fijos en bancos", explicó Caputo durante una conferencia de prensa.
El mecanismo prevé extender el plazo de los depósitos del FGS mediante licitaciones transparentes entre entidades financieras, con períodos que irán de uno a cinco años. El objetivo es que los bancos cuenten con fondos prestables durante un período más prolongado y puedan acelerar la colocación de créditos hipotecarios.
Las entidades deberán competir respetando determinadas tasas mínimas y máximas. Para los depósitos a un año, el FGS establecerá una tasa mínima de UVA más 2,5%, mientras que para los de cinco años será de UVA más 4,5%. A cambio, los bancos deberán comprometerse a otorgar créditos hipotecarios a una tasa que no supere UVA más 7,5%.
El programa tendrá un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito, cifra que actualmente representa aproximadamente US$200.000. Según Caputo, el préstamo hipotecario promedio se ubica actualmente en torno a los $114 millones, por lo que el fondo previsto permitiría alcanzar a unas 17.000 o 18.000 familias.
Un crédito de 80.000 dólares
Durante su exposición, el ministro presentó un ejemplo para explicar el alcance de la iniciativa. Para una propiedad valuada en US$106.667, financiada en un 75%, el crédito alcanzaría unos US$80.000.
Con una tasa de UVA más 7% y un plazo de 25 años, la cuota mensual estimada sería de $865.098. Caputo comparó ese valor con el costo de un alquiler y destacó que el objetivo del Gobierno es ampliar las posibilidades de acceso a una vivienda mediante el financiamiento bancario.
Sin embargo, el esquema también establece un límite en relación con los ingresos de los solicitantes. La cuota no puede superar el 25% del ingreso familiar. En el ejemplo presentado, para acceder al crédito sería necesario contar con un ingreso neto de aproximadamente $3.460.391.
El requisito se encuentra por encima del ingreso promedio neto, estimado actualmente en unos $1.800.000, por lo que, en la práctica, el acceso al préstamo podría requerir la suma de los ingresos de una pareja.
Caputo destacó que el crédito hipotecario tiene todavía una participación muy reducida en la economía argentina. "El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos de producto", señaló.
El ministro comparó esa cifra con otros países de la región y del mundo. Según explicó, en Chile el crédito hipotecario representa aproximadamente el 27% del Producto Bruto Interno, mientras que en Estados Unidos llegó a representar alrededor del 75%.
Para el funcionario, esa diferencia demuestra que existe un amplio margen para desarrollar el mercado hipotecario argentino y convertirlo en una herramienta de financiamiento de largo plazo.
La primera licitación del programa está prevista para la próxima semana y tendrá un monto de $200.000 millones. A partir de sus resultados se determinará el ritmo de las siguientes convocatorias, en función de la velocidad con la que los bancos puedan originar los nuevos créditos hipotecarios.
Las subastas serán canalizadas mediante un sistema del Banco Central, que tendrá el rol de agente organizador y deberá supervisar que los fondos obtenidos por las entidades financieras sean destinados efectivamente a créditos hipotecarios dentro de los plazos establecidos.
De esta manera, el Gobierno busca utilizar recursos del FGS para generar mayor disponibilidad de fondos a largo plazo en el sistema financiero y estimular un mercado hipotecario que actualmente tiene una participación muy inferior a la registrada en otros países.
El programa de $2 billones apunta así a ampliar el financiamiento para la compra de viviendas, con créditos de hasta 150.000 UVA y tasas máximas de UVA más 7,5%, aunque el acceso concreto dependerá de las condiciones que establezca cada banco y de la capacidad de pago de los hogares.

