Santa Paula y Rancho Chico exigen una solución urgente por un basural a cielo abierto
Vecinos de ambos barrios presentaron una nueva nota ante el Ejecutivo local para pedir la intervención inmediata frente a la continuidad de un basural y reiteradas quemas de residuos en un predio privado sobre la calle Seguí.
Vecinos de los barrios Santa Paula y Rancho Chico volvieron a elevar un reclamo formal ante el Ejecutivo Local para exigir medidas concretas frente a la persistencia de un basural a cielo abierto y la quema de residuos en un predio privado ubicado sobre la calle Seguí, entre Los Arrayanes y Las Acacias.
La presentación fue realizada junto a Adriana Cáceres y apunta a obtener una intervención urgente que ponga fin a una problemática que, según los residentes de la zona, se repite desde hace años sin soluciones definitivas.
En los últimos días, los frentistas denunciaron nuevos episodios de quema de basura en el lugar, una práctica reiterada que genera preocupación por sus consecuencias ambientales y sanitarias. El humo, los olores y la posible liberación de sustancias contaminantes representan un riesgo para la salud de las familias que viven cerca, así como para quienes transitan habitualmente por el sector.
El reclamo no es reciente: desde 2023 se registran denuncias a nivel local por la situación del predio, y en agosto de 2025 el conflicto fue elevado al Ministerio de Ambiente de la Nación ante la falta de respuestas efectivas.
Desde el espacio vecinal remarcaron que la continuidad de las quemas agrava el impacto ambiental, aumenta el riesgo de incendios y expone a la comunidad a problemas respiratorios y otras afecciones vinculadas a la contaminación.
En ese sentido, Adriana Cáceres subrayó la urgencia de que las autoridades intervengan, identifiquen al responsable del terreno y adopten medidas concretas para terminar con el basural y las quemas ilegales.
Los vecinos solicitan una respuesta inmediata y acciones sostenidas que prioricen la salud pública, la protección del ambiente y la seguridad de quienes viven en Santa Paula y Rancho Chico, con el objetivo de poner fin a una situación que consideran crítica y prolongada en el tiempo.

