Tomás Rapetti, del sueño puma al desafío de ganarse un lugar en Toulouse
Tras cumplir su sueño de jugar en el Seleccionado Nacional, el pilar formado en Alumni afronta en el club francés el desafío de ganarse un lugar y consolidarse en la elite europea.
Tomás Rapetti nació en Italia, aunque su vida estuvo siempre ligada a Argentina. Su nacimiento en territorio italiano le abrió desde muy joven las puertas del rugby europeo, pero el pilar formado en Alumni tenía claro que quería recorrer otro camino: llegar a vestir la camiseta de Los Pumas.
En una entrevista con TMO, Rapetti recordó que a los 17 años ya contaba con distintas posibilidades para emigrar al Viejo Continente. Sin embargo, tomar esa decisión podía alejarlo de su principal objetivo. "Yo nací en Italia, y por eso, a los 17 años ya tenía la posibilidad de ir a jugar a Europa. Surgieron muchas posibilidades rápidas, pero era un camino que no me iba a permitir jugar en Los Pumas", explicó.
El vínculo con la Selección argentina había comenzado mucho antes. "Jugar en Los Pumas era mi sueño de chiquito, siempre viví en Argentina, mi papá me llevaba a verlos y era lo que yo quería", contó. Entre los recuerdos que marcaron su infancia aparece un partido ante Sudáfrica disputado en la cancha de Independiente.
Con el tiempo, el sueño comenzó a tomar forma. Rapetti fue convocado a Los Pumitas y posteriormente llegó a Los Pumas, donde actualmente se convirtió en una alternativa para Felipe Contepomi.
Su salto al rugby europeo se produjo de la mano de Toulouse, aunque el interés del gigante francés había aparecido varios años antes. El club lo seguía desde su etapa juvenil, pero el jugador decidió permanecer en Argentina para continuar su desarrollo. "Ya me empezó a contactar desde chico, pero preferí jugar otro mundial juvenil más con los de mi edad y estar un poco más con mi familia", recordó.
Cuando llegó el momento de dar el salto, las opciones no faltaron. La Rochelle, Toulon, Saracens y Bristol fueron algunos de los clubes que mostraron interés, incluso con contactos directos hacia su familia. Finalmente, Rapetti se inclinó por Toulouse. "Tenía varios clubes para elegir, pero este es el mejor", afirmó.
La elección también estuvo relacionada con la historia y la presencia argentina en el club francés. "De chico veía los partidos y veía que siempre ganaba, tenía los mejores jugadores. Por eso apunté ahí", explicó.
Sin embargo, su adaptación estuvo lejos de ser sencilla. Después de debutar con Los Pumas, esperaba que su lugar en Toulouse creciera, pero se encontró nuevamente teniendo que construir su espacio desde abajo. "Cuando volví de jugar y debutar con Los Pumas pensaba que iba a tener más oportunidades en el club, pero tuve que empezar de cero", reconoció.
Ese período lo obligó a trabajar especialmente en el aspecto mental. Mientras entrenaba con la Academia y estudiaba francés, esperaba una oportunidad con el plantel principal. "Dediqué el tiempo a las clases de francés, a entrenar todos los días, mucho entrenamiento con la Academia, pero yo quería estar con los más grandes. Fue duro", admitió.
Con el tiempo, entendió que aquella espera también formaba parte de su crecimiento. "Entendí que era parte del proceso. Venía todo con una escalera para arriba, pero ahí tuve que empezar de cero. Cambié la cabeza, me propuse hacer lo que me toque y lo superé. Creo que lo peor ya pasó", aseguró.
El recorrido de otros argentinos también lo ayudó a atravesar ese momento, especialmente el caso de Elías. "Vi el camino de Efra, que le pasó algo similar. Eso me dejó tranquilo", contó.
Ahora, después de haber atravesado esa etapa de aprendizaje, Rapetti afronta una nueva temporada con la intención de consolidarse en Toulouse y seguir creciendo. El camino que alguna vez comenzó con la decisión de quedarse en Argentina para perseguir el sueño de Los Pumas continúa en Francia, en uno de los clubes más importantes del mundo.

