Metalúrgico lo ganaba, se desordenó y terminó cayendo en casa
El equipo de Manuel Alberti comenzó arriba en el marcador, pero errores en el tramo final le costaron caro y terminó perdiendo 4 a 2 como local frente a Platense.
Por la tercera fecha del Torneo de Primera B de Futsal de AFA, Metalúrgico no pudo sostener la ventaja en el Luis Omar Vivona y sufrió una dura derrota como local ante Platense en un partido que tuvo un desarrollo cambiante y un cierre que lo dejó con las manos vacías.
El Metalero había arrancado mejor y logró ponerse en ventaja gracias a Alan González, que definió con un remate alto tras una buena habilitación de Iván "Chichón" Brizuela. Sin embargo, la alegría no duró demasiado: antes del descanso, Lautaro Romano apareció por el segundo palo para empujarla y establecer el 1 a 1 con el que se fueron al entretiempo.
El complemento fue parejo, con pocas diferencias entre ambos equipos, hasta que a diez minutos del final llegó el quiebre del partido. Joaquín Alancay controló en la puerta del área y, de media vuelta, sacó un remate certero para poner en ventaja a la visita.
Ese golpe desordenó a Metalúrgico, que sintió el impacto y dejó espacios que Platense no tardó en aprovechar. Apenas un minuto más tarde, Alejandro Flores se escapó en soledad y definió por encima del arquero para estirar la diferencia.
Con el resultado a favor, el Calamar se replegó y apostó al contraataque, cediéndole la iniciativa a un Metalúrgico que, si bien tuvo la pelota, no encontraba claridad para lastimar.
La situación se agravó a tres minutos del final, cuando Brizuela fue expulsado tras evitar con la mano un remate que tenía destino de gol con el arco desguarnecido. De esa acción derivó otra contra letal de la visita, que terminó en el tanto de Sebastián Menguez para liquidar el encuentro.
Ya en tiempo cumplido, Matías Moreniega descontó para el local, aunque solo sirvió para decorar el resultado final. El mismo fue 4 a 2 para Platense, en un partido que Metalúrgico supo tener a su favor, pero que terminó dejando escapar en un cierre para el olvido.

