Colapinto llega a Suzuka con confianza renovada y un auto en crecimiento
Franco encara el Gran Premio de Japón tras sumar puntos y mostrar un salto de rendimiento junto a su equipo. Aunque reconoce que aún hay aspectos por mejorar, destaca la evolución del monoplaza y el impulso anímico que se vive puertas adentro.
Franco Colapinto llega al Gran Premio de Japón en uno de los momentos más alentadores de su corta pero prometedora trayectoria en la Fórmula 1. Tras haber cortado una larga racha sin sumar, el joven piloto desembarca en el desafiante Suzuka Circuit con confianza renovada, un auto en crecimiento y un equipo que empieza a ilusionarse con resultados más consistentes.
El balance que dejó la última carrera fue más que positivo. Colapinto logró sumar puntos en un contexto que, según él mismo destacó, representó un alivio tanto personal como colectivo. "Estaba buscando esos puntos desde hace mucho tiempo y fue realmente positivo para mí y para el equipo conseguir un doble resultado en los puntos otra vez después de tanto tiempo", señaló, poniendo en valor el impacto anímico dentro de la escudería.
Sin embargo, el piloto pilarense no se conforma. A pesar del buen resultado, reconoció que el potencial del monoplaza permitía aspirar a más. De hecho, el desarrollo de la carrera lo tuvo en posiciones expectantes hasta que la aparición del auto de seguridad alteró los planes. "Estábamos quinto y sexto y parecía que podíamos sumar muchos más puntos, pero el safety car dañó un poco nuestra carrera", explicó, en referencia también a lo ocurrido con su compañero Pierre Gasly.
Más allá de ese contratiempo, Colapinto destacó el rendimiento general del auto y la posibilidad concreta de pelear en la zona media-alta, algo que no era habitual en etapas anteriores. Ese progreso también se trasladó a la fábrica, donde el ambiente cambió notablemente tras el salto de rendimiento evidenciado en la última competencia. "Fui hace un par de días y todos estaban muy positivos, contentos, motivados, queriendo más", relató.
De cara al desafío en Suzuka, el pilarense mantiene una postura cauta. El histórico trazado japonés, caracterizado por su alta velocidad y complejidad técnica, representa una prueba exigente para todos los equipos. "Es un circuito muy diferente en términos de energía y tipo de curvas. Va a ser realmente distinto", advirtió, subrayando que aún deben comprender mejor las debilidades del coche.
Aun así, el presente invita al optimismo. Colapinto reconoce que atraviesa un momento personal mucho más sólido que el de la temporada pasada. La posibilidad de pelear más adelante, rozar la Q3 y competir con mayor regularidad en la zona de puntos le dio un impulso clave en términos de confianza. "Cuando estás en la pelea, es diferente. Este año pinta mucho mejor y el auto ha dado pasos adelante", aseguró.
En ese sentido, uno de los aspectos que más entusiasma al piloto es el margen de mejora que todavía tiene el monoplaza. "Saber que tenemos mucho rendimiento por encontrar es realmente positivo. Cuando estás ahí arriba y todavía podés mejorar, es aún mejor", explicó, dejando en claro que el objetivo es sostener esta evolución a lo largo de la temporada.
Con este panorama, Colapinto afronta el Gran Premio de Japón con la expectativa de consolidar el crecimiento mostrado en las últimas carreras. La meta es clara: transformar las buenas sensaciones en resultados concretos y empezar a pelear por puntos de manera consistente. El camino aún es largo, pero por primera vez en mucho tiempo, el horizonte aparece más claro para el piloto argentino.

