Alpine cerró con buenas sensaciones los tests en Barcelona y crece la ilusión con Colapinto
El equipo francés completó los primeros ensayos de la Fórmula 1 con un balance positivo: el nuevo A526 mostró fiabilidad, buen rendimiento aerodinámico y un motor Mercedes competitivo. Franco Colapinto sumó un valioso rodaje, dejó registros alentadores y se mostró confiado.
Luego de los primeros ensayos de la Fórmula 1 realizados esta semana en el Circuito de Barcelona-Catalunya, el balance para Alpine y para sus pilotos, Franco Colapinto y Pierre Gasly, fue claramente positivo. El flamante A526 mostró una buena fiabilidad y un rendimiento alentador en sus primeras salidas a pista, acumulando 861 kilómetros en los dos primeros días de actividad. En Enstone se fueron conformes con un auto que nació sólido desde lo aerodinámico y que, además, cuenta con un motor Mercedes que hoy aparece como referencia dentro de la parrilla.
El equipo francés completó las pruebas en Montmeló con la sensación de haber dado un paso adelante muy marcado respecto a lo vivido en 2025. Mercedes parece estar un escalón por encima del resto, pero Alpine dejó una imagen competitiva y consistente en un escenario en el que diez de las once escuderías pudieron comenzar a medir fuerzas. La comunicación entre la casa alemana y sus equipos clientes fue constante, al punto de que Alpine tuvo el privilegio de ser el primero en salir a pista con la nueva unidad de potencia, en el filming day realizado el 21 de enero en Silverstone, con Gasly al volante.
El trabajo previo rindió sus frutos. Alpine fue uno de los equipos que más horas de desarrollo aerodinámico pudo acumular en el túnel de viento tras haber finalizado último en el Campeonato Mundial de Constructores, y ese esfuerzo se reflejó en pista. Franco Colapinto fue el encargado de romper el hielo el lunes y se subió al A526 durante toda la jornada. El único inconveniente fue una breve detención que provocó una bandera roja por la mañana, atribuida a un sensor, algo habitual en los primeros kilómetros de un auto completamente nuevo. Tras apenas tres minutos, el argentino pudo retomar la marcha sin mayores consecuencias.
Más allá de ese episodio, lo importante fue el rodaje. Colapinto completó 60 vueltas, equivalentes a 279 kilómetros, prácticamente la distancia de una carrera completa en Barcelona. Las condiciones climáticas, con temperaturas entre 6 y 14 grados, acompañaron una jornada intensa en la que el pilarense sumó experiencia clave. El martes el equipo se tomó descanso y el miércoles volvió a pista, nuevamente con Franco durante la sesión matutina, en la que giró 58 vueltas. Por la tarde fue el turno de Gasly, que completó un programa similar. En total, Alpine sumó 125 giros y 582 kilómetros en una jornada sin fallas mecánicas, una señal alentadora frente a otros equipos que sufrieron problemas de fiabilidad.
Si bien los ensayos no tuvieron como objetivo la búsqueda de tiempos, los registros marcaron un buen comienzo. El lunes, entre nueve pilotos, Colapinto firmó el tercer mejor tiempo, mientras que el miércoles fue cuarto, con Gasly inmediatamente detrás. Los cronos quedaron lejos de las referencias de clasificación de 2025, algo lógico tratándose de una nueva generación de autos y de pruebas iniciales. La verdadera medida llegará en los ensayos oficiales de Bahréin, previstos para febrero, y luego en el debut del campeonato en Australia, en marzo.
En lo personal, Barcelona marcó un punto especial para Colapinto. Por primera vez pudo desarrollar un auto de Fórmula 1 desde cero, gracias al trabajo realizado durante 2025 en el simulador, lo que le permitió conocer el A526 desde su concepción. Además, vive una experiencia inédita desde su llegada a la Máxima: poder realizar una pretemporada completa. "Es una buena sensación afrontar mi primera pretemporada de F1 con un coche nuevo. Es muy diferente con el nuevo reglamento y eso es muy emocionante", señaló el argentino en un comunicado del equipo.
El nuevo reglamento técnico introduce cambios profundos: autos más chicos y livianos, menor dependencia del efecto suelo, alerones móviles delanteros y traseros, mayor protagonismo de la energía eléctrica y la incorporación de combustibles sintéticos. En ese contexto, Alpine apostó por una suspensión delantera pull rod, una solución poco común que busca optimizar los flujos aerodinámicos y mejorar el comportamiento general del auto.
Colapinto se mostró muy involucrado en cada detalle, tanto dentro como fuera del coche. Cuando no estuvo en pista, siguió atentamente el trabajo de su equipo y el de las demás escuderías, consciente de que esta temporada puede marcar un punto de inflexión. Tras completar 545,8 kilómetros en Barcelona, analizó sus sensaciones con franqueza: destacó la gran potencia en recta, aunque reconoció que el menor grip en curvas exige adaptación y precisión, generando más deslizamiento, algo divertido para los pilotos pero desafiante para los neumáticos.
El argentino cerró los ensayos con buenas sensaciones y elogios internos. Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, resaltó su crecimiento y madurez, subrayando que su ritmo en carrera es comparable al de Gasly y que su evolución es constante. Con un auto que respondió, mayor preparación y un contexto técnico renovado, el panorama para Franco Colapinto en este 2026 es alentador. Recién comienza el camino, pero los tests en Barcelona dejaron una base sólida para ilusionarse con un Alpine competitivo y con el argentino peleando dentro del top diez.

