Una soñadora en grande. Con 27 años, la atleta pilarense Daiana Ocampo es una de las máximas referentes de atletismo a nivel local y en el resto del país, luego de haberse consagrado como la mejor de Argentina en los 21K de Buenos Aires y la 8° dentro de las damas.

Sus comienzos dentro de esta disciplina se dieron hace seis años, cuando se vio obligada a dejar el equipo femenino de fútbol del Club Fénix para sumar un ingreso económico más a su casa. Sin lograr quedarse quieta, Ocampo comenzó a correr desde su casa, ubicada en el barrio Peruzotti, hasta el reconocido shopping del Kilómetro 50. “Cuando empecé a entrenar sola, me enteré que el Hospital Austral hacía una carrera de 10 kilómetros a la cual me inscribí. Fue la primera en la que corrí y afortunadamente me fue muy bien porque gané”, contó en diálogo con Resumen la atleta que se prepara para poder ingresar a los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo en los meses de julio y agosto de 2020 en Tokio.

¿Sentís que estabas destinada a correr?

Puede ser. Ganar me dio un empujón muy importante. Es muy lindo saber que la carrera salió como yo quería, por supuesto que a cualquiera le gusta ganar. El resultado fue una motivación para seguir corriendo y seguir mejorando. Por ahí, yo tenía condiciones para correr y no lo sabía.

¿Siempre estuviste involucrada al deporte?

Siempre. Además de jugar al fútbol, fui parte del equipo de handball de la Escuela Municipal de Pilar y en un equipo de hockey. Me gusta mucho practicar varias disciplinas.

¿Te gustaría retomar alguno?

No sé si de la forma que lo hacía antes, pero sí. Me encantaría y estaría muy bueno jugar algún que otro partido entre semana. Algo un poco más informal. Entre amigos.

¿Se pueden utilizar otras disciplinas para el entrenamiento del atleta?

Cuando uno está en pretemporada, hablamos de que no estás en competición. Todo entrenamiento es bienvenido y si es en otra disciplina mucho mejor, ayuda bastante. El entrenador por lo general te recomienda hacer bici o natación, pero un partido de fútbol es excelente también. Obviamente tenes que cuidarte de no lastimarme una pierna, eso sería un gran problema. Pero tomando los recaudos necesarios se puede.

“Hay que ponerse objetivos y si no salen, hay que continuar”

¿Quién es tu entrenador actualmente?

El mismo con el que empecé, Hugo Bressani, del Iron Team. Nos presentó un amigo que teníamos en común y desde ese momento nunca dejé de entrenar con él. Nos llevamos muy bien, es una relación muy fluida, me conoce como nadie y sabe cómo hacer mis entrenamientos, cómo plantearlos de punta a punta. Es la persona que más me conoce.

El vínculo con los preparadores es fundamental…

Sin dudas. El vínculo entre los dos tiene que ser entero, unido. La verdad que con Hugo tenemos toda la confianza del mundo, el me conoce muchísimo a mí y yo a él. Todo eso hace que sigamos funcionando a lo largo de los años y la relación es cada vez mejor. Los objetivos se están cumpliendo y cada vez son mejor. Estoy muy contenta.

¿En la rutina podes brindar un aporte o solo el entrenador diagrama?

No hago nada (risas). Él es el entrenador y el que sabe. Yo hago lo que él me pida. Existen casos donde llego realmente muy cansada o tengo alguna molestia en el cuerpo. Inmediatamente él adapta los entrenamientos y lo vamos viendo. La planificación no se debe modificar.

La indumentaria, los entrenamientos, las inscripciones. Todo conlleva a un presupuesto elevado hoy en día. ¿Cómo te manejas en ese sentido?

Por el momento tengo algunos sponsors. Uno de ellos es Adidas,  y el otro es Cozy Sports, que me da la indumentaria deportiva que necesito para entrenar o competir. En cuanto a las inscripciones, estando a este nivel de competencia, ya no tengo que pagarlas. A veces me las dan y otras me invitan directamente a las competencias. Por ese lado afortunadamente no tengo gasto.

Con tan solo seis años de preparación, has participado en carreras muy importantes y cosechado buenos resultados. ¿Cómo describirías tus logros?

Es gratificante para mí y para mi entrenador. Por lo general, a la edad que arrancan los chicos hoy en día es de muy jóvenes, la mayoría de los número 1 son ese caso. A lo largo de los años adquieren experiencia y atraviesan muchas distancias competitivas. En mi caso arranqué de grande, directamente con los 10 kilómetros. Por supuesto que después seguimos trabajando, con media distancia, que es lo que me llevó a correr 21 kilómetros. Pero no es muy común.

Con el nivel competitivo que existe hoy en día. ¿Cómo es el ambiente del atletismo?

En si el ambiente es muy lindo, en lo personal puedo decir que te genera muchos momentos de satisfacción. Pero todo depende de cada uno y como lo quiere vivir. Con el tiempo uno se va haciendo conocido por sus logros. Cualquier persona que entrene de forma más o menos planificada mejora, el problema está cuando uno tiene que hacer más dura esa preparación y uno pueda rendir mejor en la carrera.

Recientemente te consagraste como la mejor de Argentina en los 21k de Buenos Aires. ¿Cómo viviste ese momento sabiendo que era tu primera competencia profesional en dicha distancia?

Fue hermoso. Entrené muchas horas, fueron muchos meses para poder afrontar esta competencia y un gasto importante de plata. Incluso me fui un mes a Salta para poder entrenar. Fue sentirme realizada por todo lo que había sacrificado. De los momentos más emocionantes para mí.

¿Por qué todos los atletas elijen Cachi para reforzarse?

Antes que nada porque se encuentra a unos 2500 metros sobre el nivel del mar y acá estanos a 0. Es el típico caso que te apunas, por ende los entrenamientos son un poco más duros. Esa es una de las tantas características. Además está en una zona rural y montañosa que te permite poder entrenar libremente la fuerza. No solo eso, cuenta con una pista de alto rendimiento en lo más alto. Cuando bajas te sentís con más aire, porque tenes más glóbulos rojos, que son los transportadores de oxígeno.

¿Cualquier atleta lo puede usar puede sin problema?

El que quiera ir y tenga la posibilidad, les recomiendo sin duda que lo hagan. A nuestro nivel, que estamos trabajando mucho e hilando fino, nos sirve un montón porque te prepara para competencias realmente muy fuertes. Bueno, como me pasó a mi (risas). Obviamente que todo va acompañado de un entrenamiento que valga la pena. Pero si no estás en tu mejor rendimiento, lo recomendable es que no vayas, porque la diferencia es muy grande y posiblemente no puedas soportarlo.

Para quienes quieran ir, la idea es que vayan mínimo 25 días para que el cuerpo se pueda adaptar con toda la presión. Después, cuando ya te acostumbras, podes meter los entrenamientos como lo venías haciendo desde antes.

¿Qué próximos compromisos tenes en mente?

Antes que nada competí el fin de semana pasado en la Copa Nacional de Clubes en el Cenard. Es un torneo donde participan todos los clubes del país y después del Nacional de Pista, esta es la competencia más importante a la que llego. Competí en representación del F-C Max en los 10 mil metros y entré en el ranking argentino permanente de dicha distancia haciendo mi mejor marca, aprovechando el buen momento que estoy atravesando. El tiempo fue de 33 minutos 53 segundos. Estoy muy contenta.

“No vale la pena presionarse de golpe, porque ya no estarías disfrutando lo que estás haciendo”

Por otra parte, el domingo voy a correr una competencia de calle y después de ello, nos vamos a abocar a hacer una buena pre temporada para bancar toda la carga que viene en la otra parte del año, donde ya voy a comenzar a apuntar a las maratones.

Además de estas carreras ¿Tu objetivo principal es llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio?

Es mi sueño. La idea es buscar la marca en los 42 kilómetros. Tengo un período de un año y medio, que es desde el 1º de enero del 2019 al 30 de junio del 2020. En ese lapso, tengo que hacer la marca de 2 horas 31 minutos, mínimamente, porque lo ideal sería bajar el número.

Hace unos días hablaba con mi entrenador y decíamos que estamos muy cerca de lograr ese número. Hoy en día puedo llegar a concretar las 2 horas 37 minutos. Todavía necesitamos correr dos o tres maratones más para empezar a buscar una maratón completa. La idea es poder ir a correr afuera, ya que existen circuitos para poder buscar la marca. Por ejemplo, el de Buenos Aires es más complicado porque tiene varias subidas a la autopista y tenemos mucha humedad, lo que hace que uno no pueda rendir al máximo. Posiblemente estemos yendo al maratón de Berlín o de Róterdam, que son circuitos bien planos y el clima es mucho más fresco.

Tu constancia es notable pero también se destaca el tiempo que le das a cada etapa.

No vale la pena presionarse de golpe, porque ya no estarías disfrutando lo que estás haciendo. No está bueno. Hace seis años que corro y recién ahora corrí 21 kilómetros en competencia. Por suerte salió, pero en el medio pasaron muchas horas, muchos kilómetros, lesiones, un embarazo, y mucho esfuerzo. Hay que tener paciencia, porque todo llega.

¿Cómo te haces de tiempo para tu familia y amigos?

Mi familia me banca mucho. Cuidan a Amparo (hija) cuando entreno, no tienen problema, pero también son conscientes que yo tomé la decisión de dedicarme a esto y que por suerte me está yendo bien. Tengo un entorno de deportistas y todos entrenan, con otros registros, pero de la misma manera que lo hago yo, de la manera más profesional que pueden. Muchas veces se acomodan a mis horarios, tengo que agradecer que mis amigos me apoyan mucho.

En este momento vivo en Béccar, pero entreno en Pilar, además estoy haciendo el profesorado de Educación Física, me faltan solo algunas prácticas que no había podido hacer por el embarazo. Muchas veces no tengo tiempo de nada, pero las zapatillas las llevo siempre en el baúl de la camioneta, por las dudas (risas).

¿Qué sentís cuándo finalizas una carrera?

En el momento de la competencia, y más en 21 kilómetros como corrí yo, se te pasan un montón de cosas por la cabeza. Tenes que prepararte mentalmente para no bajar el ritmo, estar concentrado y muy seguro de uno mismo para hacer bien las cosas. Gracias a todo lo que había entrenado, me sentí con la capacidad de lograr mi objetivo. Me repetía constantemente “vamos, yo entrené para esto”, hay que hacerlo, va a salir. Y por suerte así fue.

Es difícil ponerlo en palabras. Me genera mucha alegría, me emociona. Me hace sentir que puedo superarme, todo el tiempo. Me sorprendo de mi misma, de lo que puedo dar, de poder atravesar adversidades y obstáculos que te pone la vida. Corriendo siempre sé que puedo más.

¿Y vos, cómo te describirías?

“Corriendo siempre sé que puedo más”

Difícil pregunta. Soy una persona que persigue sus sueños. Cuando empecé a correr un entrenador me preguntó cuál era mi objetivo, y yo le contesté quiero ir a los Juegos Olímpicos. Y hoy sé que estoy muy cerca de lograrlo.

Una soñadora en grande…

El tiempo se pasa muy rápido y la vida no se detiene. Hay que ponerse objetivos y si no salen, hay que continuar. Empezó siendo un deseo y hoy estoy al borde de cumplirlo.

Belén Gómez

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