Steimberg: "Escribí el libro para transformar lo que fue malo en aprendizaje"

Vivian Flor Steimberg prepara el lanzamiento de El laberinto de una alquimista, una obra en la que repasa momentos decisivos de su historia personal y busca transmitir un mensaje de esperanza frente a las dificultades.

"Para volver a vivir, primero hay que atreverse a transmutar". La frase resume el espíritu de El laberinto de una alquimista, el primer libro de Vivian Flor Steimberg, abogada, madre, migrante y vecina de Pilar desde 2001, que tendrá su lanzamiento en octubre.

En diálogo con Resumen, Steimberg contó que la escritura comenzó como una necesidad personal: ordenar pensamientos, recuerdos y experiencias que durante años habían permanecido dando vueltas en su cabeza. Lo que inicialmente fue una búsqueda íntima terminó convirtiéndose en una obra que pretende compartir aprendizajes con quienes atraviesan situaciones difíciles.

"Terminó siendo una manera para expresar y dejar asentado con una historia conocimientos para otras personas", explicó.

Uno de los episodios que atraviesa su relato es el grave accidente que sufrió el 22 de noviembre de 2009, cuando circulaba por la Panamericana, a la altura de la curva de Lagartos. Tras el vuelco, permaneció durante más de seis meses postrada y atravesó un período de incertidumbre en el que ni siquiera sabía si volvería a caminar.


Aquella experiencia, que en ese momento representó un golpe devastador, terminó convirtiéndose con los años en un punto de inflexión. "Fue una forma de parar y empezar de vuelta", recordó. Desde esa perspectiva, Steimberg propone mirar las situaciones dolorosas con cierta distancia y descubrir que aquello que alguna vez pareció una desgracia también puede abrir caminos inesperados.

"A veces uno dice: qué suerte que me pasó esa desgracia, porque si no me hubiese pasado eso no hubiese hecho tal otra cosa", reflexionó.

El libro también recorre parte de su infancia y adolescencia. Steimberg nació en Manhattan, Nueva York, y vivió allí hasta los 15 años, cuando en 1983 se trasladó a la Argentina junto a sus padres. El cambio significó un fuerte desarraigo, especialmente por la pérdida de sus amistades y por las dificultades para mantener los vínculos en una época en la que internet todavía no existía.

"Fue perder todos mis amigos", recordó sobre aquel momento. Esa experiencia migratoria dejó marcas que recién pudo comprender con mayor claridad al revisar su historia desde la adultez.

Escribir sobre el pasado implicó enfrentarse con recuerdos que no siempre resultaron sencillos de transformar en palabras. La autora contó que tuvo que volver a vivir determinadas situaciones, analizarlas, digerirlas y finalmente plasmarlas en el papel. Ese recorrido también tuvo para ella un efecto de sanación, porque le permitió ordenar experiencias que durante años habían permanecido en segundo plano.

Para la autora, una de las claves está en dejar de vivir en automático y tomar conciencia de las decisiones que cada persona puede asumir frente a lo que le ocurre. El libro plantea así una pregunta central: no solamente por qué suceden determinadas situaciones, sino para qué pueden servir y qué se puede construir a partir de ellas.

Steimberg aclara que El laberinto de una alquimista no pretende ser un manual de autoayuda ni ofrecer soluciones mágicas. Tampoco busca presentar una fórmula para vivir sin dificultades. Su intención es compartir experiencias y mostrar que una situación adversa puede ser transformada en aprendizaje.

"Trato de compartir vivencias y esa posibilidad de transformar lo que es malo en aprendizaje y en algo positivo", sostuvo.

El proyecto también representa para la autora un cierre personal. No se trata de borrar lo vivido, sino de comprenderlo y mirarlo desde un lugar diferente. "Es una etapa que ya cerró, no con dolor, sino con entendimiento y agradecimiento de que todo lo que me pasó fue necesario para llegar ahora", afirmó.

El lanzamiento está previsto para octubre en Pilar, en coincidencia con el mes de su cumpleaños. La autora planea realizar una presentación, aunque todavía no definió el lugar.

El libro busca convertir la adversidad en aprendizaje. "Espero que sea positivo para aquellos que lo lean, que les deje un buen mensaje", concluyó.

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