La Unidad Teatral 8 cumple 50 años y recibió un reconocimiento por su trayectoria

La institución fue distinguida como de Interés Cultural y Municipal por el Concejo Deliberante. Manuel Vázquez, uno de sus fundadores, recordó los orígenes del elenco, las dificultades de los primeros años y la creación de una sala propia.

La Unidad Teatral 8 cumple 50 años de actividad ininterrumpida y fue declarada de Interés Cultural y Municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Pilar, mediante la Ordenanza 119/26. En diálogo con Resumen, Manuel Vázquez, miembro fundador del elenco, repasó el origen de la compañía, los obstáculos que debieron superar y el compromiso que todavía sostiene a la institución.

"Seguimos trabajando con la misma fuerza y el mismo entusiasmo que cuando conformamos el grupo, casi ni nos dimos cuenta de que pasaron todos estos años, pero el almanaque nos recuerda que sí y que muchas cosas cambiaron desde entonces. Hay más gente que se dedica al teatro, hay más lugares preparados para presentar las obras, se cuenta con otras tecnologías y, fundamentalmente, Pilar ha crecido muchísimo y es mayor la cantidad de público. Ya no asisten sólo quienes se acercaban ´para ver al vecino o al pariente que se le da por esta locura´, sino que también asisten personas que vienen a disfrutar de un espectáculo de la misma manera que concurren al teatro profesional", afirmó Vázquez.

El nacimiento de la UT8 se remonta a 1976, cuando en Pilar funcionaba únicamente el elenco del Teatro Municipal. Ese año, el Municipio convocó al actor Alfredo Iglesias para dictar un seminario de actuación en el Teatro Lope de Vega. Vázquez y otros jóvenes que participaban de la propuesta comenzaron a ensayar una obra con la intención de presentarla ante el público. Sin embargo, las autoridades de la Dirección de Cultura rechazaron la conformación de un nuevo elenco y les impidieron continuar trabajando en la sala.

Ante esa situación, Iglesias renunció y los participantes resolvieron crear un grupo independiente. Como Vázquez estudiaba teatro con Milagros de la Vega, fue elegido director. El nombre surgió de la cantidad de integrantes que componían aquella primera formación.

"Como yo estaba estudiando teatro con Milagros de la Vega, me eligieron como director y como éramos ocho y no pensábamos ni por casualidad que el grupo llegase a tener continuidad, lo denominamos Unidad Teatral Ocho (U.T.8). Compartimos la fundación Mabel Almanza, Alejandro Benedetti, Francisco Runco, Mabel Peñales, Guillermo Moreyra, Pedro Aimeta y Esteban Hourmanián. Gracias a las gestiones de Irma y Augusto Zamarripa, Teresa López Herrero y el matrimonio Almanza, todos integrantes de la Asociación Cultural de Pilar (ACUPIL), se nos autorizó a estrenar la obra en el Lope de Vega. Desde entonces, no paramos", recordó.

Los primeros años estuvieron atravesados por la falta de un espacio estable para ensayar y presentar las obras. El grupo utilizó casas particulares, boliches que permanecían cerrados durante la semana, la Guardería Nuestra Señora de Luján y el Club Atlético, entre otros lugares. Para las funciones, recurrieron a escuelas, sociedades de fomento, clubes y capillas cuando no conseguían la sala municipal.

El respaldo de comerciantes y periodistas de Pilar resultó fundamental para sostener la actividad. La publicidad en los programas de mano permitió financiar vestuario, escenografías, autorizaciones ante Argentores y la difusión de las presentaciones.

En 1986, la Asociación Italiana de Pilar propuso al grupo crear una sala teatral en su sede social. La iniciativa derivó en la conformación de la Subcomisión de Teatro, responsable del funcionamiento de un espacio que también recibe a elencos de otras localidades.

"A pesar del trabajo que implica mantener la actividad de una sala, esto facilitó nuestro funcionamiento como elenco ya que es contar con una casa propia", señaló.

La vocación de la UT8 siempre estuvo vinculada con acercar el teatro a sectores alejados del centro. Vázquez explicó que la compañía eligió un repertorio pensado para públicos diversos y que trasladó sus espectáculos a numerosos barrios pilarenses.

"Desde un principio, pensamos que había que acercar público al teatro ya que, como dijo Stanivslasky, ´El teatro sin público no existe´, por eso siempre estuvimos dispuestos a crear espectadores acercándonos a ellos con nuestros trabajos y siendo muy cuidadosos en la elección del repertorio. Nunca hicimos un teatro de elite, preferimos el teatro popular y no le tuvimos ni tenemos miedo a esta palabra; por eso no nos limitamos al centro de Pilar, hemos recorrido decenas de veces las localidades pilarenses con el teatro a cuestas. Reflectores, parlantes, telones y escenografías viajaron sobre nuestros coches o, cuando tuvimos suerte, en la caja de la camioneta de algún amigo", recordó el exdirector de Cultura.

Sobre la distinción otorgada por el HCD, el fundador la consideró un reconocimiento a la historia compartida y, al mismo tiempo, una responsabilidad para el futuro. "Es un gran honor haber recibido la declaración de Interés Cultural Municipal del Concejo Deliberante al cumplir nuestras cinco décadas de trabajo ininterrumpido. Es un honor y un compromiso para continuar con nuestra actividad, máxime cuando en estos momentos somos muchos los grupos teatrales en Pilar y muy bueno el apoyo que todos recibimos de la Dirección de Cultura que, sin distinciones, nos abre las puertas de la sala oficial para que todos podamos presentar allí nuestros trabajos con entrada gratuita para el público", expresó Vázquez.

De cara a la próxima etapa, Vázquez aseguró que los proyectos continúan en marcha y que la prioridad es sumar integrantes y garantizar la continuidad del elenco. "Mi proyecto personal es continuar al frente del elenco, sumando nuevos integrantes y esperando el momento en que pueda pasar la posta a alguien que, con la misma pasión, esté dispuesto a dirigir a la Unidad Teatral Ocho, una parte importantísima de mi vida, de mi esposa Nené y de toda mi familia", concluyó en diálogo con Resumen.

Esta nota habla de: