Rossi ganó su serie y era gran favorito en Neuquén pero una falla eléctrica en la largada y un toque lo dejaron sin nada.

Masticando bronca. Así se volvió Matías Rossi de su debut en el Turismo Carretera 2019. “La Máxima” desarrolló el pasado fin de semana su 2° fecha en el autódromo de la ciudad neuquina de Centenario y el delvisense tuvo su estreno anual debido a que no pudo correr en la fecha inaugural debido a la sanción impuesta por la ACTC.

Y todo pintaba para ser un gran fin de semana pero se truncó en el mediodía de un domingo aciago. Es que el Misil había sido el segundo en la clasificación y había ganado su serie con autoridad pero en la final solo pudo dar un par de vueltas y se quedó con ganas de mucho más.

Como aliciente queda el muy buen funcionamiento mostrado por el Ford del equipo Nova Racing de cara al futuro. “Es una lástima, una tristeza enorme, terminar así con el muy buen auto que teníamos este fin de semana”, dijo Rossi.

Las buenas sensaciones que dejó el auto el sábado, se ratificaron en la mañana del domingo. Luego de una largada muy pareja con Santiago Mangoni, Matías fue el amplio dominador de la segunda serie. “Fue un muy buen resultado porque más allá del triunfo, quedo conforme con el muy buen andar del auto”, expresó el campeón 2014.

Su triunfo, el 62º en 238 series disputadas y el 3º en Centenario (2015 y 2017 las anteriores), le permitió a Rossi largar desde la mejor posición la competencia final. Sin embargo, un problema eléctrico que provocó que se quemasen algunos cables, hizo que el equipo debiese trabajar en los boxes para solucionar el infortunio. “Estaba calentando el motor para salir a la pista y se prendió fuego. Los chicos trabajaron para poner una instalación eléctrica nueva. Salí sin controles, sin información de nada”, explicó Matías quien tuvo que largar la carrera desde la última posición.

Para cerrar un mediodía absolutamente adverso, y luego de una promisoria recuperación (en la primera vuelta pasó a 10 vehículos), en el quinto giro recibió un toque de Nicolás Bonelli que le provocó el despiste y abandono. “Se produjeron toques múltiples delante de mí, frené, pero me chocaron de atrás. Luego, en la banquina, tomó fuego que por suerte pude apagar con el matafuego porque es algo que genera un susto grande. Es una lástima, una tristeza enorme, terminar así con el muy buen auto que teníamos este fin de semana”, concluyó el piloto delvisense.

 

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