Un extrabajador de ILVA se quitó la vida
Era uno de los más de 300 despedidos tras el cierre de la planta. El hecho generó profundo impacto entre sus compañeros, que exigen respuestas.
Un profundo clima de dolor atraviesa a ex trabajadores de la empresa ILVA, tras conocerse en las últimas horas, la muerte de Javier López, uno de los operarios despedidos luego del cierre de la planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar. La noticia fue difundida por sus propios compañeros a través de redes sociales y generó una fuerte repercusión en el grupo que desde hace meses sostiene un reclamo por el pago de salarios e indemnizaciones.
"Nos acabamos de enterar la triste noticia que un compañero despedido de Ilva se quitó la vida ya que no pudo soportar más lo que estamos padeciendo", escribieron los trabajadores en la página de Facebook Despedidos de ILVA.
López, conocido en el ámbito laboral como "La Oveja", formaba parte del área de control de procesos y había trabajado durante años en la firma hasta su cierre, ocurrido a fines de agosto del año pasado. Desde entonces, junto a otros más de 300 empleados, esperaba una solución al conflicto que aún no tuvo resolución definitiva.
"Toda la vida trabajando en ILVA. El que pudo evitar esto y no lo hizo que lo lleve en la conciencia para siempre (si es que tienen)", señalaron en el mismo mensaje, en el que además se preguntaron "hasta dónde va a llegar la impunidad de esta gente".
Según trascendió, el hombre tomó la decisión el miércoles, arrojándose a las vías al paso de un tren, luego de haber salido de su casa con el argumento de ir a caminar. Sus restos fueron velados en José C. Paz, donde familiares, amigos y allegados pudieron despedirlo.
La situación fue también reflejada por allegados al grupo de despedidos, quienes remarcaron el contexto de angustia que atraviesan muchas de las familias afectadas. "Javier era uno de los más de 300 trabajadores despedidos de ILVA, quien además de estar peleando por cobrar lo que le correspondía, estaba pasando por un momento personal muy difícil", expresó Gabriela Vallejos.
"Su situación nos duele a todos profundamente porque refleja la angustia y la incertidumbre que estamos viviendo muchas familias tras estos despidos. Por eso, pedimos con urgencia que se nos escuche, necesitamos respuestas concretas y una pronta resolución", agregó.
En ese marco, los trabajadores insistieron en la necesidad de avanzar con el proceso judicial que lleva adelante el juez Hernán Papa, a cargo de la convocatoria de acreedores de la empresa: "que podamos cobrar lo que nos corresponde, para no tener que lamentar otra pérdida más".
El hecho vuelve a poner en foco el impacto social de los conflictos laborales prolongados y la incertidumbre que generan en quienes quedan sin empleo. Mientras el reclamo continúa, la muerte de López deja al descubierto la dimensión humana detrás de una crisis que, lejos de resolverse, sigue afectando a cientos de familias.