Tres cadáveres "plantados" y el montaje de la dictadura de Pinochet en Pilar
Cadáveres irreconocibles, DNI falsos y supuestos ajusticiamientos incluyó el cruento operativo y montaje comunicacional denominado "Operación Colombo", parte de las acciones del Plan Cóndor. La aparición de tres cuerpos en el distrito abrió el interrogante sobre su identidad y una investigación que trasciende fronteras.
Por Paulina Acevedo Menanteau, periodista y defensora de derechos humanos chilena
Pasada las 10 de la mañana del viernes 11 de julio de 1975, a la altura del kilómetro 45,600 de la Ruta Panamericana, en La Lonja, se produjo el hallazgo de un Peugeot 504 blanco, abandonado sobre la calle Chile, íntegramente quemado y con dos cuerpos calcinados en el asiento trasero.
Ambos presentaban impactos de bala en el cráneo y, a unos metros del lugar, envueltos en una servilleta, se encontraban dos DNI intactos y falsos que los identificarían como Jaime Robotham Bravo y Luis Guendelman Wisniak, ambos ciudadanos chilenos, detenidos y desaparecidos por la dictadura de ese país. En la servilleta se hallaba escrito también que habrían sido "asesinados por el MIR", sigla del Movimiento de Izquierda Revolucionario chileno, seguido de una cruz, una calavera y la firma de una supuesta "Brigada negra".
Así lo informaba Resumen, sin saber que tiempo después ese relato sería víctima inocente de un montaje perpetrado por los gobiernos militares de Sudamérica bajo la Operación Colombo y como parte del Plan Cóndor.
Peritajes posteriores y la verificación realizada por familiares que viajaron a la Argentina para identificar los cuerpos, confirman que se trató de una suplantación. En el caso de Jaime, estudiante de sociología de 23 años y militante del Partido Socialista, era un joven alto y delgado que nada tenía que ver con la anatomía del cuerpo que le atribuían. Es más, la fotografía del documento de identidad dejado en el lugar, fue entregada por su madre para su búsqueda tras su desaparición el 31 de diciembre de 1974, en plena vía pública en Santiago de Chile.
Mientras que Luis, egresado de arquitectura de 25 años y detenido en su domicilio el 2 de septiembre de 1974, en presencia de su cónyuge, tenía una pieza metálica en su cadera producto de una intervención médica que no presentaba el cuerpo calcinado que decían le pertenecía. El rastro de Guendelman se había perdido tras haber sido localizado en el centro de detención clandestino Cuatro Álamos, en la misma ciudad de Santiago.
El 20 de mayo de 2013 la Subsecretaría de Derechos Humanos argentina, respondiendo a una solicitud de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 10, en el marco de la causa Nº 4955/12 "Videla, Jorge y otros (Plan Cóndor)", informa que "ambos cuerpos habrían sido inhumados por orden policial el 23 de abril de 1975 y ubicados en el sector 13, sepultura 50, del cementerio municipal de Pilar, bajo la anotación "Dos NN quemados, al parecer chilenos". Así como la existencia de actas de defunción en Registro Provincial, puntualmente de la delegación de Derqui.
Sin embargo, tras visitar días atrás los cementerios de Derqui y Pilar, pude constatar que el sector y la sepultura indicados no existen, así como tampoco ingreso alguno de personas NN, o de un Robotham o Guendelman el 23 de abril de 1975, ni en fechas contiguas a la aparición de los cuerpos.
A los pocos días, el 19 de julio de 1975, un tercer cuerpo fue dejado también en calle Chile, calcinado y junto a una servilleta que dentro contenía un DNI -pero con la foto de otra persona- que le atribuía la identidad de Juan Carlos Perelman, ingeniero químico de 31 años, quien había sido detenido el 20 de febrero de ese año junto a su novia, la periodista Gladys Díaz, desde el departamento que ambos compartían hacia solo 15 días. Siguiendo el protocolo ya conocido, se encontraba el mensaje de un supuesto ajusticiamiento por el MIR, con lo cual sus asesinos procuraban instalar la tesis de un ajuste de cuentas, por diferencias políticas, entre militancias de izquierda partidarias del derrocado gobierno de Salvador Allende.
Factor clave en esta fase de la "Operación Colombo", así como contar con cuerpos que dieran credibilidad al montaje comunicacional que se venía.
Los que callaron para siempre
La aparición de los cuerpos suplantados en Pilar, coincide con la fecha en que el operativo Colombo se despliega con todo hacia Chile. El 15 de julio de 1975, citando como fuente a agencias de noticias internacionales, diarios chilenos con gruesos titulares daban cuenta de la aparición de listas con nombres de 119 personas chilenas desaparecidas hasta hoy y que eran intensamente buscadas por sus familias, quienes habrían muerto en enfrentamientos con la policía argentina o asesinadas entre ellas.
Se trató de dos publicaciones creadas para el efecto y que tuvieron una sola edición: Diario "Novo O´Dia" en Brasil y "Revista Lea" en Argentina. Esta última, bajo el titular "Los que callaron para siempre", completaba una cifra que tal como la elección de apellidos judíos de las víctimas o la colocación de vehículos en calle Chile, son trazas dejadas por mentes sórdidas que se sienten impunes. Pues refiere al 11 del 9, 11 de septiembre de 1973, día golpe civil militar en Chile.
A 50 años del inicio formal del Plan Cóndor y el golpe militar en la Argentina, es de esperar que la justicia logre responder a quién pertenecían los cuerpos y quiénes ejecutaron estos crímenes. Por lo pronto, con este artículo aportamos a la Verdad.