Se enfría el boom hipotecario y caen las ventas de propiedades

Tras el impulso de 2025, el mercado inmobiliario bonaerense muestra señales de amesetamiento en el inicio de 2026. Bajaron las compraventas y se retrajo el otorgamiento de créditos.

El impulso que el Gobierno nacional había logrado imprimirle al mercado hipotecario comenzó a mostrar señales de agotamiento en los primeros meses de 2026 y ese freno ya impacta de lleno en el sector inmobiliario de la provincia de Buenos Aires. Tras un 2025 marcado por la recuperación de las operaciones y el regreso del crédito, los datos del primer cuatrimestre del año evidencian un escenario de amesetamiento, con caída en las compraventas y una menor participación de los préstamos hipotecarios.

Según cifras del Colegio de Escribanos bonaerense, entre enero y abril se concretaron 35.226 operaciones inmobiliarias, lo que representa una baja del 2,7% en comparación con las 36.176 registradas en el mismo período del año pasado. La desaceleración se acentuó en abril, cuando se contabilizaron 9.999 compraventas, un 18% menos que las 12.158 del mismo mes de 2025, que había sido uno de los mejores años de la última década para el sector.

El retroceso en la actividad está directamente vinculado con la pérdida de dinamismo del crédito hipotecario, que había sido uno de los motores de la recuperación. En el acumulado de 2026, los bancos otorgaron préstamos por un total de 655 millones de dólares, por debajo de los 875 millones del primer cuatrimestre de 2025. En términos de operaciones, la caída es aún más marcada: se pasó de unos 12.200 créditos a 8.700, es decir, cerca de 3.500 menos.

En la provincia de Buenos Aires, el impacto también es evidente. Durante los primeros cuatro meses del año se registraron 4.777 compraventas con crédito hipotecario, lo que implica una caída cercana al 25% respecto del mismo período del año anterior. Solo en abril se concretaron 1.023 operaciones bajo esta modalidad, con una baja interanual del 52% y una caída de 32 puntos frente a marzo.

De este modo, el peso de los créditos hipotecarios dentro del total de operaciones continúa en descenso. En lo que va de 2026, apenas el 13% de las compraventas se realizaron mediante financiamiento, por debajo del casi 16% que habían representado en 2025. Aun así, esos niveles siguen lejos del pico alcanzado en 2017, cuando las hipotecas llegaron a explicar el 24% de las transacciones.

Uno de los factores que explica este enfriamiento es el costo de acceso a los préstamos. Para un crédito a 25 años por 200 millones de pesos, el Banco Nación -que concentra cerca del 80% del mercado- establece una cuota inicial de más de 1,28 millones de pesos. Para afrontar ese compromiso, se requieren ingresos familiares netos superiores a los 5,1 millones de pesos, con un piso de más de 2,5 millones para el titular.

En este contexto, el mercado inmobiliario bonaerense enfrenta un escenario más cauteloso, en el que la expectativa generada por el regreso del crédito comienza a chocar con las limitaciones reales de acceso. Si bien el nivel de actividad se mantiene por encima de años anteriores, los datos recientes reflejan que el impulso inicial perdió fuerza y que el desafío hacia adelante será sostener la demanda en un contexto de financiamiento más restrictivo.

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