Médicos bonaerenses rechazan la salida de Argentina de la OMS

El Colegio de Médicos de la Provincia advirtió que la decisión del Gobierno es "peligrosa" para la salud pública y alertó sobre riesgos en la vigilancia epidemiológica y los estándares sanitarios.

El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires expresó su rechazo a la decisión del Gobierno nacional de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al considerar que se trata de una medida "desacertada, extemporánea y peligrosa para los intereses de la salud pública".

El pronunciamiento de la entidad se conoció un día después de que el canciller Pablo Quirno confirmara la salida del organismo internacional, una decisión impulsada por la administración de Javier Milei, que ha cuestionado el rol de la OMS, especialmente durante la pandemia de COVID-19, y se alineó con una postura similar adoptada por Donald Trump.

A través de un comunicado, los médicos bonaerenses advirtieron que la medida podría tener consecuencias negativas para el sistema sanitario nacional. "La medicina moderna no se concibe de forma aislada. La salud es un fenómeno global que requiere cooperación técnica, estándares unificados y vigilancia epidemiológica constante", señalaron.

En esa línea, remarcaron que el país podría quedar en una situación de "vulnerabilidad sanitaria crítica", al perder el acceso directo a sistemas de alerta temprana ante brotes infecciosos y nuevas variantes virales. "Sin este acceso, la capacidad de respuesta ante futuras amenazas se verá seriamente demorada", indicaron.

Además, el Colegio advirtió sobre el posible impacto en los estándares de calidad del sistema de salud. Según explicaron, la validación de protocolos de tratamiento, la seguridad de los medicamentos y la acreditación de laboratorios dependen en gran medida de normas internacionales coordinadas por la OMS.

Por su parte, el Gobierno nacional defendió la decisión argumentando la necesidad de fortalecer la soberanía en materia sanitaria. La OMS, creada en 1948, es el principal organismo internacional encargado de coordinar la respuesta frente a emergencias sanitarias globales, y la salida implica dejar de participar en sus programas, fondos y espacios técnicos.

Desde la administración nacional anticiparon que, en lugar de ese esquema, se buscará profundizar acuerdos bilaterales y reforzar mecanismos propios de vigilancia epidemiológica, además de mantener la participación en la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Sin embargo, el argumento de la soberanía también fue cuestionado por el Colegio de Médicos. "La soberanía se fortalece participando en las mesas de decisión global, no abandonándolas", afirmaron, al tiempo que advirtieron que el aislamiento podría derivar en una mayor dependencia de acuerdos condicionados por intereses externos.

En este contexto, la entidad profesional hizo un llamado a las autoridades nacionales a reconsiderar la medida y subrayó que "la salud de la población debe estar por encima de cualquier diferencia ideológica".

El debate sobre la salida de la OMS abre así un nuevo frente de discusión en torno a la política sanitaria del país, con posiciones enfrentadas sobre el rol del Estado, la cooperación internacional y las estrategias para enfrentar futuros desafíos en materia de salud pública.

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