Las nuevas locomotoras chinas para el tren San Martín llegarían en febrero
Las tres locomotoras CRRC SDD7 adicionales destinadas a reforzar la flota de la línea San Martín arribarían al país durante el transcurso de este mes, luego de que su llegada fuera postergada pese a haberse anunciado para enero.
Las tres nuevas locomotoras chinas adicionales destinadas al tren San Martín llegarían finalmente al país durante el transcurso de este mes, luego de que su arribo fuera postergado pese a que inicialmente se había prometido para enero. Así lo confirmaron fuentes del sector ferroviario, que atribuyeron la demora a "problemas logísticos".
Ante la consulta de En el Subte, desde Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) evitaron brindar precisiones y se limitaron a señalar que la llegada de las máquinas está prevista "durante el transcurso de febrero", sin detallar una fecha concreta ni ofrecer explicaciones adicionales sobre el retraso.
La adquisición de estas tres locomotoras había sido lanzada y adjudicada a la empresa china CRRC en 2021, durante la gestión anterior, pero permaneció paralizada durante más de dos años por falta de pago. Recién en enero del año pasado, en medio de la profunda crisis de material tractivo que atraviesa la línea San Martín, Trenes Argentinos reactivó la operación con el desembolso de un anticipo de 2 millones de dólares, sobre un total de 7 millones que demanda la compra.
La incorporación de estas unidades se enmarca, junto con la recientemente relanzada compra de cochemotores diésel para servicios suburbanos, dentro de las pocas adquisiciones de material rodante incluidas en la denominada "emergencia ferroviaria". En contraste, la compra de 200 coches adicionales para la línea Roca no fue contemplada dentro de ese esquema y fue directamente excluida del Presupuesto 2026.
Según trascendió, estas inversiones buscan facilitar el proceso de privatización del sistema ferroviario, ya que los potenciales interesados en asumir las concesiones han manifestado que no están dispuestos a afrontar este tipo de desembolsos, considerados de difícil recupero económico.
Las tres locomotoras en cuestión son modelos CRRC SDD7, idénticas a las que actualmente prestan servicio en la línea San Martín y provistas por la firma CRRC Qishuyan. Desde Trenes Argentinos habían explicado, en enero del año pasado, que la incorporación de estas unidades tenía como objetivo "reforzar la flota existente" y paliar "la falta de máquinas" que afecta de manera crónica a la línea.
La línea San Martín atraviesa desde hace años una severa crisis de material tractivo, situación que se tradujo en un marcado deterioro de la calidad del servicio. Demoras, cancelaciones frecuentes y un esquema de horarios más reducido que el vigente en años anteriores se volvieron habituales para los usuarios.
Actualmente, las 24 locomotoras CSR SDD7 asignadas a la línea se encuentran excedidas de kilometraje y superaron los 12 años de servicio sin haber sido sometidas a la reparación general recomendada por el fabricante. Como consecuencia, varias de estas unidades están fuera de servicio o presentan fallas recurrentes que afectan la confiabilidad de la operación.
Si bien la reparación general de estas locomotoras fue adjudicada hace dos años, tras un extenso y complejo proceso licitatorio, los trabajos aún no comenzaron. De acuerdo a lo informado previamente, la demora obedece a que CRRC mantiene pendiente la presentación de las garantías exigidas para avanzar con la ejecución del contrato.
En paralelo, una situación similar se registra con el mantenimiento pesado de los coches remolcados de la línea, que también muestran un elevado nivel de desgaste. Meses atrás, Trenes Argentinos lanzó una contratación para intervenir 117 de los 160 coches asignados al ramal, pero el proceso permanece suspendido "hasta nuevo aviso" y ni siquiera se avanzó con la apertura de sobres.
Más allá de estas contrataciones demoradas, numerosos proyectos de envergadura para la línea San Martín se encuentran paralizados o directamente fueron dados de baja. Entre ellos, se destaca la cancelación de la licitación para la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, así como el proyecto de electrificación de la línea, que iba a ejecutarse con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ese crédito fue redestinado a fines no ferroviarios y la obra finalmente fue eliminada del Presupuesto 2026 al ser considerada "no prioritaria".
La parálisis alcanza incluso a iniciativas que habían sido incluidas dentro de la emergencia ferroviaria. Tal es el caso de la reforma de la estación Palermo, cuya licitación fue lanzada y cancelada en dos oportunidades. A su vez, continúan inconclusos los trabajos en el viaducto entre Palermo y La Paternal, incluida la estación Villa Crespo, que aún no fue finalizada.
En este contexto, las únicas licitaciones que muestran algún avance corresponden a obras menores o de mantenimiento rutinario, como la reparación de 12 pasos a nivel entre las estaciones Pilar y Doctor Cabred, tareas sobre la vía descendente del puente sobre el río Reconquista o proyectos de impacto acotado, como la construcción de una nueva estación intermedia entre San Miguel y José C. Paz. El inicio de estos trabajos se produjo, llamativamente, casi en simultáneo con la baja de las obras de remodelación de la estación José C. Paz, que se encontraban en un estado de avance considerable.