La Provincia giró $13.010 millones a municipios en el primer tramo del fondo especial
Los recursos forman parte del FEFIM y buscan aliviar las cuentas locales, cubrir atrasos y sostener obras y programas. Intendentes reclaman mayor libertad en el uso de los fondos en medio de un escenario económico complejo.
Gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, concretó el envío de 13.010 millones de pesos a los 135 municipios en concepto de la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM). Se trata de una herramienta incluida en el Presupuesto 2026 que apunta a recomponer las finanzas locales y sostener políticas públicas en los distritos.
El desembolso tiene como objetivo principal asistir a las comunas en la cancelación de compromisos de Tesorería y, al mismo tiempo, financiar iniciativas vinculadas a lo social, ambiental y a la infraestructura. La distribución se realizó de acuerdo al Coeficiente Único de Distribución (CUD), un indicador que contempla variables como la cantidad de habitantes, la capacidad de recaudación y las necesidades básicas de cada distrito, lo que deriva en una mayor asignación para los municipios más poblados.
Desde el Ministerio de Economía bonaerense, conducido por Pablo López, remarcaron que la transferencia se da en un contexto fiscal adverso. Según indicaron, la caída de la recaudación y la reducción de transferencias no automáticas desde la Nación impactan de lleno en las cuentas provinciales, aunque destacaron que, pese a ese escenario, se continúa cumpliendo con los compromisos y trabajando de manera articulada con los gobiernos locales.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, explicó que estos fondos están vinculados a una reciente colocación de deuda por parte de la Provincia, que alcanzó los 232 mil millones. En ese marco, señaló que el esquema de reparto podría modificarse, aunque aclaró que esa decisión depende de la Legislatura bonaerense.
El FEFIM se nutrirá del ocho por ciento de los recursos provenientes del endeudamiento autorizado y contará con una base garantizada de 250 mil millones de Rentas Generales. Está previsto que se distribuya en cinco etapas, desde abril de 2026 hasta junio de 2027.
No obstante, el mecanismo actual establece que el 70 por ciento de los fondos se reparte entre los municipios según el CUD, mientras que el 30 por ciento restante queda bajo la órbita de programas provinciales ejecutados por distintas áreas del Ejecutivo.
Este punto es, precisamente, el que genera tensiones. En las últimas horas, intendentes, entre ellos varios del radicalismo, plantearon la necesidad de que el total de los recursos sea de libre disponibilidad, de modo que puedan destinarse también a gastos corrientes. El reclamo, sin embargo, trasciende a un solo espacio político y suma adhesiones en distintos sectores, en un contexto en el que las administraciones locales enfrentan fuertes restricciones presupuestarias.