La Iglesia y los intendentes advierten un fuerte deterioro en los últimos 60 días

El arzobispo Marcelo Colombo encabezó un encuentro con jefes comunales y el ministro Gabriel Katopodis, donde coincidieron en la "aceleración" de la crisis social.

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, encabezó un encuentro con intendentes bonaerenses y el ministro de Infraestructura de la Provincia, Gabriel Katopodis, en el que se trazó un diagnóstico preocupante sobre el deterioro de la situación social en los últimos meses. La reunión se realizó en la sede del Episcopado y dejó como conclusión una fuerte advertencia sobre la aceleración de la crisis en distintos sectores de la población.

El encuentro fue impulsado por el propio Colombo, quien durante años se desempeñó como sacerdote en la diócesis de Quilmes y mantiene un conocimiento cercano de la realidad social del conurbano bonaerense. La convocatoria se organizó junto a Katopodis y el diputado Mariano Cascallares, quienes reunieron a un grupo de jefes comunales con peso territorial para analizar el escenario actual.

Participaron de la reunión los intendentes Fernando Espinoza, Mariel Fernández, Jorge Ferraresi, Ariel Sujarchuk, Pablo Descalzo -acompañado por el exjefe comunal Alberto Descalzo- y Andrés Watson. Todos coincidieron en la gravedad del contexto social y en la necesidad de reforzar la asistencia en sus distritos.

Tras la reunión, Katopodis sintetizó el diagnóstico compartido: "Hay una aceleración de la crisis en los últimos 60 días. Estamos viendo un mega endeudamiento de las familias, crecimiento de la violencia intrafamiliar, miedo a perder el trabajo y aumento del multiempleo". La definición refleja no solo la mirada de los intendentes, sino también la preocupación expresada por la Iglesia, lo que le otorga un peso institucional significativo.

Según trascendió, uno de los aspectos que más inquieta a los participantes es la rapidez con la que se agravó la situación en un período relativamente corto. La referencia a los últimos dos meses aparece como una señal de alerta que, de no revertirse, podría derivar en tensiones mayores, incluso con impacto en la paz social.

En ese marco, se destacó el rol que vienen cumpliendo los municipios, la Provincia y las organizaciones sociales para contener la demanda creciente. Tanto las estructuras estatales como las parroquias y comedores vinculados a Cáritas registran un aumento sostenido en la cantidad de personas que requieren asistencia, especialmente en alimentos y acompañamiento social.

Durante el encuentro, Colombo y los jefes comunales acordaron continuar monitoreando la evolución de la situación y coordinar acciones para responder a las necesidades más urgentes. La articulación entre el Estado y la Iglesia aparece como un eje clave para sostener las redes de contención en un escenario complejo.

El diagnóstico también incluyó cuestionamientos a la falta de respuestas desde el Gobierno nacional. "Está encerrado, desconectado y sin reacción. No hay un plan de salida y lo que se abandona lo están sosteniendo las parroquias, las organizaciones y los municipios con un esfuerzo enorme", sostuvo Katopodis, reflejando el malestar de los dirigentes presentes.

La reunión dejó en claro que, más allá de las diferencias políticas, existe una preocupación compartida por el impacto social de la coyuntura económica. En ese contexto, la Iglesia y los gobiernos locales buscan reforzar su capacidad de respuesta ante una demanda que no deja de crecer y que, según advierten, se intensificó en las últimas semanas.

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