Kicillof se mostró en modo campaña: "Vamos a construir una alternativa"
En un congreso de la FATSA en Córdoba, el gobernador cuestionó con dureza al Gobierno nacional y llamó a "hablar con todos" de cara a 2027. Además, recibió el respaldo sindical de Héctor Daer.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este viernes del 61° Congreso Nacional Ordinario de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), realizado en la provincia de Córdoba, donde desplegó un discurso con fuerte tono político y proyección electoral de cara a 2027. En ese marco, aseguró que el espacio que representa buscará ampliar su base de diálogo y construir una alternativa para disputar el poder en los próximos comicios presidenciales.
"Vamos a hablar con todo el mundo y vamos a ir a las urnas con una mejor propuesta", sostuvo el mandatario ante cientos de delegados sindicales, en una intervención que dejó en claro su posicionamiento dentro del escenario nacional. A lo largo de su exposición, Kicillof combinó críticas al Gobierno nacional con una convocatoria a la militancia para consolidar un proyecto político que, según afirmó, permita "construir un futuro mejor para la Argentina".
El gobernador apuntó directamente contra la gestión de Javier Milei, a la que calificó como un "experimento de la ultraderecha a escala mundial" y aseguró que se trata de un modelo "fracasado". En esa línea, consideró que el rumbo económico y social adoptado por la administración nacional está generando consecuencias negativas en distintas regiones del país, particularmente en aquellas con fuerte perfil productivo e industrial.
Acompañado por funcionarios de su gabinete, como Carlos Bianco, Andrés Larroque y Walter Correa, Kicillof remarcó la necesidad de defender políticas públicas vinculadas a áreas sensibles como la salud, la educación y el trabajo. "Vamos a defender la cultura, la universidad, a nuestros trabajadores y nuestros derechos", enfatizó, en un mensaje dirigido tanto al ámbito sindical como a la dirigencia política.
Durante su paso por el congreso, el mandatario también cuestionó la distribución de recursos por parte del Ejecutivo nacional. Señaló que existen recortes en áreas clave como jubilaciones, salarios docentes, infraestructura y sistema sanitario, y advirtió que la falta de una mirada federal perjudica a provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. "El Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar y fundir a las provincias", afirmó ante la prensa.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue el respaldo explícito que recibió por parte de Héctor Daer, titular de FATSA y referente del sindicalismo. Antes del discurso, Daer lo presentó como "el mejor candidato del peronismo para conducir los destinos de la Argentina", en un gesto político que refuerza su posicionamiento dentro del espacio opositor.
En otro tramo de su intervención, Kicillof hizo foco en el sistema de salud y rechazó cualquier intento de mercantilización. "La salud no puede ser un privilegio. El problema no son los médicos ni la salud pública, el problema es Milei", sostuvo, al tiempo que llamó a construir una alternativa que garantice el acceso equitativo a la atención sanitaria.
El congreso de FATSA reunió a representantes gremiales de todo el país y funcionó como un espacio de debate sobre la coyuntura política, económica y social. Además, durante el encuentro se avanzó en la renovación de autoridades de la federación, donde Daer consolidó su liderazgo y continuará al frente de la organización hasta 2030.
La participación de Kicillof en este evento no solo tuvo un componente institucional, sino también una clara lectura política. En un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y las provincias, el mandatario bonaerense aprovechó el escenario sindical para reforzar su perfil opositor, sumar apoyos y comenzar a delinear una estrategia de cara a los próximos años.