Fracasa la negociación entre la UTA y las empresas y crece la amenaza de un paro de colectivos
La audiencia entre el sindicato y las cámaras empresarias cerró sin acuerdo salarial y expuso una fuerte distancia entre las partes. Aunque se evitó una medida de fuerza inmediata, el conflicto sigue latente y la próxima reunión, prevista para el viernes en la Secretaría de Trabajo, será clave para definir la continuidad del servicio.
La audiencia celebrada este martes entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte colectivo volvió a cerrar sin avances y dejó expuesta, una vez más, la profunda distancia entre las demandas del sindicato y las posibilidades que plantea el sector patronal. El encuentro concluyó sin acuerdo salarial y con un clima de fuerte tensión, aunque por el momento se logró evitar la ejecución inmediata de una medida de fuerza.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio y fijaron una nueva instancia de negociación para el próximo viernes a las 11, en la Secretaría de Trabajo. De esta manera, el conflicto permanece en un estado de latencia crítica, con el servicio funcionando pero bajo la amenaza concreta de un paro total en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El actual proceso paritario arrastra una serie de antecedentes fallidos que fueron erosionando la confianza entre el gremio y las empresas. Las reuniones realizadas los días 13 y 20 de enero finalizaron sin ningún acercamiento de posiciones, mientras que para este jueves 29 está prevista una reunión de carácter técnico con representantes empresariales. El viernes, en tanto, se perfila como una jornada clave, ya que la audiencia con la UTA podría definir la continuidad o no del servicio de colectivos.
El núcleo del conflicto no se limita exclusivamente a la discusión salarial. La tensión se vio agravada por el reciente escándalo vinculado a la administración de los subsidios estatales al transporte y el presunto desvío de fondos por parte de algunas prestatarias, un factor que enrareció aún más el clima de negociación y alimentó la desconfianza del sector sindical.
Desde el lado empresario, las cinco cámaras que agrupan a las compañías del sector -AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA- pusieron sobre la mesa una oferta de incremento salarial del 1%. La propuesta fue rechazada de plano por la conducción de la UTA, que la calificó como una "falta de respeto", al considerar que no guarda relación alguna con el aumento sostenido del costo de vida ni con los recientes ajustes en el valor del boleto que afrontan los usuarios.
Para el gremio, la ausencia de una oferta que permita sostener el poder adquisitivo de los choferes resulta inadmisible y deja al sistema de transporte al borde de una paralización total. En ese contexto, el AMBA enfrenta un escenario de alta incertidumbre, con miles de pasajeros pendientes de una definición que excede la voluntad de las partes y pone en discusión el esquema de financiamiento del sector.
La resolución del conflicto, advierten desde ambos lados de la mesa, no dependerá únicamente de la negociación paritaria, sino también de una revisión integral en la asignación de los recursos, mayor transparencia en el manejo de los subsidios y un replanteo del modelo económico que sostiene al transporte público. Mientras tanto, el reloj avanza hacia el viernes con la amenaza latente de un paro que podría afectar a millones de usuarios.