Entre estaciones vacías y locales abiertos, así transcurrió el paro en Pilar
La jornada de paro general convocada por la CGT se sintió de manera desigual en el distrito. Aunque el transporte ferroviario estuvo completamente interrumpido y algunas unidades de la línea 57 salieron a la calle, buena parte de la actividad comercial se mantuvo en funcionamiento.
Desde la medianoche comenzó a regir la medida de fuerza impulsada por la CGT en rechazo a la reforma laboral que comenzó a debatirse en el Congreso desde las 14. En Pilar, el impacto fue dispar y dejó una postal mixta entre espacios desiertos y calles con movimiento habitual.
La terminal de colectivos del centro, el centro de trasbordo y la estación del ferrocarril San Martín mostraron un escenario atípico, sin pasajeros ni formaciones en circulación. En el caso del tren, el servicio estuvo completamente suspendido y la estación permaneció cerrada durante toda la jornada.
Sin embargo, esa quietud no se replicó en el resto del distrito. En distintas arterias se observó tránsito constante y vecinos que encontraron alternativas para cumplir con sus obligaciones. Muchos recurrieron a vehículos particulares, remises o a las pocas líneas que mantuvieron recorridos activos.
En cuanto al transporte automotor, algunas unidades de la línea 57, operada por la empresa DOTA, salieron a la calle, aunque con frecuencias reducidas. Esto permitió que ciertos usuarios pudieran trasladarse, aun con demoras y menor regularidad que en un día normal.
El comercio también reflejó un acatamiento limitado. De acuerdo con un relevamiento realizado en el centro y zonas aledañas, alrededor del 70 por ciento de los negocios abrieron sus puertas. La actividad se desarrolló con relativa normalidad, más allá de la merma en la circulación de clientes en las primeras horas del día. Mientras tanto, varias empresas optaron por adherir a la medida y no hubo actividad en esos establecimientos.
De esta manera, la Confederación General del Trabajo concreta su cuarta huelga general contra la administración de Javier Milei, en simultáneo con el tratamiento del proyecto de ley en la Cámara de Diputados. El paro de la CGT tiene una duración de 24 horas, por lo que la medida de fuerza finalizará a la medianoche.