El fenómeno del sweater de Boca hecho en Pilar que se volvió viral
Desde Franco Colapinto hasta Giannina Maradona, hinchas xeneizes reconocidos, pusieron los ojos sobre la prenda artesanal de Santas Tres que abrió el debate por su precio.
En un taller de Pilar, ubicado en el kilómetro 57 de la Panamericana, en el complejo Verdi, un grupo de mujeres logró captar la atención de miles de usuarios en redes sociales con una prenda que combina identidad futbolera y diseño artesanal. Se trata de un sweater azul y amarillo inspirado en Boca Juniors, creado por la marca Santas Tres, que rápidamente se convirtió en uno de los objetos más comentados en internet.
La repercusión comenzó cuando una imagen del diseño circuló en X y, en cuestión de horas, generó una avalancha de reacciones. Entre elogios, memes y cuestionamientos por su valor -fijado en 420 mil pesos-, el sweater se transformó en tendencia. Desde el atelier reconocen que no esperaban semejante alcance.
La primera tanda fue mínima: apenas tres unidades. Una quedó en manos del cliente que había encargado el diseño, otra fue destinada a su hijo y la tercera tenía como objetivo llegar al piloto pilarense Franco Colapinto. Sin embargo, la difusión en redes multiplicó el interés y disparó la demanda.
"Griselda Siciliani nos escribió sola y compró uno, no lo podíamos creer. Nos mandó un audio, re divina. Nos subió un posteo y no nos cobró nada. El sweater lo pagó", contó una de las creadoras. La reacción de la actriz abrió aún más el alcance del producto. Algo similar ocurrió con Giannina Maradona, quien también se contactó directamente con el equipo. "Nos escribió sola, nos mandó un audio. Re humilde, re buena onda. El sweater lo pagó, no pidió nada gratis", relataron.
Incluso, la marca comenzó a explorar la posibilidad de hacer llegar sus prendas al entorno de Leandro Paredes, lo que podría ampliar aún más su visibilidad.
Más allá del fenómeno mediático, desde Santas Tres remarcan que el valor responde al trabajo detrás de cada pieza, que se produce de manera artesanal y en cantidades limitadas. La idea original surgió a partir de un diseño previo vinculado a la selección argentina, que había tenido buena recepción en eventos como el Fashion Week.
"Yo hice primero el sweater de Argentina, fui al Fashion Week y ese sweater la pegó. Lo sigo haciendo hasta hoy", recordó Julia. Aun así, no estaba convencida de trasladar esa propuesta al fútbol local. "Había hecho uno de Boca y no funcionó. Pensé que los equipos de fútbol no iban a funcionar", explicó.
El impulso definitivo llegó a partir del pedido de un cliente fanático, que buscaba una prenda personalizada. "Me llamó para charlar porque quería llevar el sweater de Argentina afuera y me dijo: ‘Che, ¿me hacés uno de Boca? Los colores de Boca me encantan'. Entonces le dije que sí, que no tenía drama".
Hoy, mientras trabajan para reponer stock y conseguir materiales, el pequeño atelier atraviesa un momento de gran exposición. Lo que comenzó como una prueba terminó convirtiéndose en una de las prendas más virales del momento, combinando diseño, identidad y una historia de producción local que sigue creciendo.