Dolor por la muerte de conocido ciclista tras ser atropellado en Ruta 8

El vecino Gustavo Besson, muy querido por la comunidad, falleció luego de ser embestido por una moto en el acceso a La Pilarica. Tenía una extensa trayectoria como trabajador del colegio Verbo Divino y una vida ligada al deporte y la ciudad.

Un profundo dolor atraviesa por estas horas a la comunidad de Pilar tras la trágica muerte de Gustavo Besson, un vecino de toda la vida, reconocido por su compromiso, su calidez humana y su estrecho vínculo con distintas generaciones de la ciudad.

Besson falleció en la mañana de sábado luego de ser atropellado por una motocicleta mientras circulaba en bicicleta. El hecho ocurrió en la intersección de la Ruta 8 y la calle Almirante Brown, en el acceso al barrio La Pilarica. Según las primeras informaciones, el ciclista fue embestido por una moto Honda CG 150 conducida por un joven de 23 años, domiciliado en Agustoni.

Tras el impacto, una ambulancia del SAME se hizo presente en el lugar, pero el médico a cargo constató que Besson ya no presentaba signos vitales. La causa fue caratulada como homicidio culposo y quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°4 de Pilar, mientras que peritos de la Policía Científica trabajaron para determinar la mecánica del accidente.

Más allá de la tragedia, la figura de Gustavo Besson deja una huella profunda en la comunidad. Vecino de Pilar de toda la vida, trabajó durante 30 años en el colegio Verbo Divino, donde fue parte de la formación de numerosos jóvenes y supo construir vínculos que perduraron en el tiempo. Su cercanía y compromiso lo convirtieron en una persona muy querida y respetada.

Padre de cuatro hijos, formó junto a su esposa Rita -también comerciante y reconocida en la zona- una familia profundamente arraigada en la vida local. Dos de sus hijas continúan con actividades comerciales, mientras que uno de sus hijos compartió con él la pasión por el ciclismo, disciplina en la que ambos representaron a Pilar en distintas competencias a lo largo del país. Otro de sus hijos desarrolló una carrera militar y también representó a la ciudad en el ámbito del kick boxing.

Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre comprometido, cercano y siempre dispuesto a acompañar. Su historia está ligada a la de Pilar, donde creció, formó su familia y dejó una marca en cada espacio que transitó.

Sus restos serán despedidos este martes por la mañana en la casa de sepelios Ponce de León, en un último adiós que reunirá a familiares, amigos y vecinos que hoy lamentan su partida.

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