Docentes bonaerenses rechazaron una oferta del 1,5% y pasó a cuarto intermedio
El Gobierno de Axel Kicillof abrió la negociación salarial con los gremios docentes, pero la propuesta de un aumento del 1,5% para enero fue considerada insuficiente y sin recomposición para el cierre de 2025.
En medio de la creciente tensión por la pérdida del poder adquisitivo, el Gobierno bonaerense de Axel Kicillof dio este martes el primer paso para retomar la discusión salarial con los trabajadores de la administración pública. El inicio formal de las negociaciones paritarias comenzó con el sector docente, pero lejos de destrabar el conflicto, la primera reunión terminó con un fuerte rechazo gremial a la propuesta oficial y el pase a un cuarto intermedio.
Los representantes del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que nuclea a SUTEBA, FEB, UDOCBA, AMET y SADOP, se reunieron con funcionarios provinciales en La Plata con la expectativa de recibir una oferta que contemple la pérdida salarial acumulada durante los últimos meses de 2025. Sin embargo, la propuesta presentada por el Ejecutivo consistió en un incremento del 1,5% correspondiente a enero, a cobrar en febrero, cifra que fue considerada "insuficiente" y "alejada de la realidad inflacionaria" por los sindicatos.
El principal punto de conflicto radicó en que el ofrecimiento no incluyó ningún tipo de recomposición para noviembre y diciembre del año pasado, meses en los que los salarios quedaron congelados. Desde el FUDB remarcaron que el último aumento percibido fue el tramo final de la suba del 5% acordada en dos partes: una en agosto (cobrada en septiembre) y otra en octubre (percibida en noviembre). De esta manera, durante los primeros diez meses del año, los docentes bonaerenses acumularon una mejora salarial del 25,9%, frente a una inflación del 24,8% en el mismo período, según datos oficiales.
No obstante, esa aparente paridad se desdibujó hacia el cierre del año, cuando la inflación de noviembre y diciembre volvió a erosionar los ingresos sin que mediara ningún ajuste. Por ese motivo, los gremios llegaron a la reunión con la expectativa de discutir un esquema que incluya un retroactivo para el último bimestre de 2025, algo que finalmente no estuvo sobre la mesa.
El rechazo fue inmediato y unánime. Los sindicatos exigieron retomar la negociación con una nueva propuesta que contemple primero la recomposición salarial pendiente y luego una pauta acorde para el inicio de 2026. En ese marco, se resolvió pasar a un cuarto intermedio, a la espera de que el Gobierno provincial mejore la oferta.
El reclamo docente se da en un contexto particular: días atrás, la Legislatura bonaerense aprobó una ley que habilita a la Provincia a emitir deuda por hasta 3.680 millones de dólares. Tras esa decisión, distintos gremios estatales intensificaron sus pedidos de reapertura inmediata de paritarias, bajo el argumento de que existen herramientas financieras para afrontar una actualización salarial que permita recuperar lo perdido frente a la inflación.
Luego del encuentro con el sector docente, la agenda paritaria continuará con los trabajadores encuadrados en la Ley 10.430 y con los judiciales. Ambos sectores, al igual que los docentes, vienen reclamando desde hace semanas la reapertura de la mesa salarial, ya que noviembre fue el último mes en el que percibieron un incremento en sus haberes.
Pese a la tensión, desde ambos lados destacan que existe una relación política fluida entre la gestión de Kicillof y los gremios, que se tradujo en los últimos meses en acuerdos y negociaciones en distintos planos, incluso en el armado de listas electorales. Sin embargo, esa sintonía no alcanza para disipar el malestar de los trabajadores, que llegan a esta instancia con expectativas altas y necesidades urgentes.
Por ahora, el inicio de la paritaria dejó en claro que el camino hacia un acuerdo será complejo. Los gremios anticipan que no aceptarán aumentos que no contemplen la recomposición salarial pendiente, mientras que el Gobierno provincial deberá encontrar el equilibrio entre las restricciones financieras que alega y la presión creciente de los distintos sectores del Estado.