Colapinto sufrió con Alpine y cerró un día lleno de dudas
El piloto pilarense no ocultó su preocupación por el rendimiento que ha exhibido el equipo francés tras una primera jornada complicada en el autódromo de Montmeló.
Franco Colapinto cerró el primer día de actividad del Gran Premio de Barcelona-Cataluña con más dudas que certezas. El piloto pilarense finalizó 15° en la segunda sesión de entrenamientos libres y fue uno de los protagonistas de una jornada complicada para Alpine, que mostró un rendimiento muy por debajo de lo esperado en el trazado español.
El equipo francés llegó a Montmeló con la expectativa de dar un salto de calidad gracias a una serie de mejoras aerodinámicas, entre ellas un nuevo alerón delantero destinado a optimizar el comportamiento del A526 en curvas de media y alta velocidad. Sin embargo, las actualizaciones no estuvieron listas a tiempo y el conjunto de Enstone debió afrontar el fin de semana con la misma configuración utilizada en las fechas anteriores.
En pista, la situación quedó reflejada rápidamente en los tiempos. Colapinto completó 30 vueltas durante la segunda práctica y registró un mejor tiempo de 1m17s051, suficiente para ubicarse en el 15° puesto. Detrás suyo quedó su compañero Pierre Gasly, quien marcó 1m17s260 y terminó 16°. El argentino logró así superar al francés en ambas sesiones del viernes.
Más allá de la posición final, la principal preocupación pasó por el rendimiento general del monoplaza. Alpine sufrió especialmente con la degradación de los neumáticos y mostró dificultades tanto en simulación de clasificación como en ritmo de carrera. La diferencia con los equipos que habitualmente pelea en la zona media también resultó llamativa.
Al finalizar la jornada, Colapinto no ocultó su preocupación por lo observado en pista y fue contundente al analizar el presente del equipo. "Se complicó. Fue todo el viernes muy malo, nada de grip. Fue el peor viernes de la temporada en cuanto a balance y velocidad, fue muy malo en ritmo de carrera y en simulación de clasificación. Maximicé todo, pero estamos lejos y lentos", aseguró en diálogo con ESPN.
El piloto local remarcó que el equipo deberá encontrar respuestas rápidamente si pretende ser competitivo durante el resto del fin de semana. "Hay mucho por entender a la noche, tratar de dar un paso grande con el equipo. En ritmo carrera estamos a años luz, el auto está inmanejable. Íbamos cuatro o cinco segundos más lentos que los de punta. En ritmo de carrera fue mucho peor porque se agrandaban los problemas. No me acuerdo de un viernes tan malo, este año no hubo", explicó.
Las dificultades detectadas durante los entrenamientos dejaron a Alpine fuera de la pelea por los puestos de avanzada y con la necesidad de encontrar soluciones urgentes antes de la clasificación. Según reconoció el propio Colapinto, todavía no existe una explicación clara sobre el origen de los inconvenientes.
"Ojalá sea el setup y no por el calor que hace o la pista porque de ser así será un fin de semana duro. Trataremos de hacer cambios agresivos y arriesgados para mañana porque estamos mal. Estamos muy sorprendidos para mal. No sé, no estoy seguro de nada, el auto se sintió muy mal en la entrada y en el tránsito de curva no podemos extraer algo en la goma, no tenemos grip. Hay que entender por qué se gasta tanto la goma porque vamos a tener que hacer 30 paradas el domingo", sostuvo.
Con este panorama, la escudería francesa afrontará una noche clave de trabajo. La esperanza está puesta en encontrar ajustes que permitan mejorar el comportamiento del auto y acercarse al nivel de sus rivales directos. Mientras tanto, Colapinto intentará dejar atrás uno de los viernes más complejos desde su llegada a Alpine para buscar una recuperación que hoy aparece como indispensable.