Clausuran una granja que arrojaba pollos muertos en la vía pública

Inspectores municipales constataron que arrojaba pollos muertos y residuos a la vía pública y terrenos linderos, en violación de ordenanzas vigentes y de una clausura previa. Vecinos habían denunciado la situación por redes sociales.

Vecinos de la localidad de Villa Astolfi denunciaron que un establecimiento avícola de la zona arrojó centenares de animales muertos a la vía pública y a terrenos privados linderos, generando preocupación por el impacto ambiental, los fuertes olores y los riesgos para la salud.

Se trata de una granja conocida como "El Paraíso - Plumas Blancas", ubicada en la intersección de las calles Bahía República y Lago Mascardi, en cercanías de la Ruta 25 camino a Moreno. De acuerdo a los testimonios de los frentistas, desde el predio arrojaban guano y gallinas muertas a cielo abierto, contaminando una calle municipal y propiedades privadas.

    Los vecinos reclamaban la intervención urgente para proteger la salud y el ambiente.

Las denuncias comenzaron a multiplicarse en redes sociales, donde vecinos difundieron videos en los que se observaban aves sin vida dispersas en un baldío y sobre la vía pública. En esos posteos, los habitantes reclamaban una intervención urgente de las autoridades y advertían que la situación se reiteraba desde hacía tiempo.

Además, señalaron que el establecimiento ya había sido clausurado en dos oportunidades anteriores, en 2021 y 2024, pero que sus responsables habrían violado esas sanciones y continuado operando. "Necesitamos que las autoridades intervengan de manera urgente para proteger el ambiente, la salud pública y la propiedad privada", expresaron en una carta difundida entre los vecinos.

Ante este escenario, en la mañana de este jueves personal del Cuerpo Único de Inspectores del Municipio de Pilar se presentó en el lugar para constatar la situación. Tras la inspección, desde el Ejecutivo local informaron que se verificó "la violación de una clausura previa, así como el arrojo de animales muertos en la vía pública y terrenos cercanos, en infracción a ordenanzas municipales vigentes".

En función de esas faltas, se procedió a una nueva clausura del establecimiento, colocando las fajas y bloqueos correspondientes para impedir su funcionamiento. Las autoridades remarcaron que la actividad desarrollada en el predio incumplía la normativa municipal, tanto por la disposición inadecuada de residuos orgánicos como por la ocupación y contaminación de espacios públicos y privados.

No es la primera vez que la granja es señalada por los habitantes de la zona. En ocasiones anteriores, vecinos habían denunciado el arrojo de guano en terrenos linderos, lo que generaba olores nauseabundos y condiciones insalubres. En esta oportunidad, la aparición de animales muertos a cielo abierto agravó el conflicto y aceleró la intervención oficial.

La situación volvió a poner en debate los controles sobre establecimientos productivos que operan en zonas residenciales o semiurbanas, y la necesidad de garantizar prácticas adecuadas de tratamiento de residuos, especialmente cuando se trata de desechos orgánicos que pueden representar un foco de contaminación.

Por el momento, el predio permanece clausurado y bajo supervisión municipal. Los vecinos, en tanto, esperan que la medida sea definitiva y que se adopten acciones que eviten nuevas irregularidades. "Queremos vivir en un ambiente sano y seguro para nuestras familias", insistieron, al tiempo que pidieron que se refuercen los controles para prevenir hechos similares en el futuro.

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