Atlético Pilar lo dio vuelta con un cierre demoledor en Campana
El Rancho perdía durante casi todo el partido, pero cambió la historia con un último cuarto arrasador y venció 77 a 63 a Ciudad. Ferri y Pereyra fueron determinantes en la reacción.
Atlético Pilar construyó una victoria enorme en Campana en la noche del lunes. Después de remar durante más de tres cuartos desde atrás en el marcador, el Rancho sacó a relucir carácter, intensidad defensiva y una ráfaga demoledora en el cierre para derrotar 77 a 63 a Ciudad de Campana por una nueva fecha de la División Sudeste B. El conjunto dirigido por Bruno Longo encontró en el último período su mejor versión y terminó transformando un partido incómodo en un triunfo de gran valor fuera de casa.
La historia comenzó cuesta arriba para los pilarenses. Ciudad de Campana salió decidido a imponer condiciones desde el perímetro y encontró respuestas inmediatas en Francisco Santini, Dante Díaz y Joaquín Aguilar. Con alta efectividad desde afuera, el local tomó rápidamente el control del juego y logró escaparse 21 a 13, marcando el ritmo de un primer cuarto favorable.
Atlético intentó reaccionar en distintos pasajes del encuentro, pero cada vez que lograba descontar aparecía una nueva respuesta del CCC para sostener la diferencia. El conjunto campanense aprovechó los espacios, movió bien la pelota y llegó a sacar una máxima de 12 puntos luego de un doble de Juan Martín Delacroix, cuando restaban dos minutos para el cierre del primer tiempo. En ese momento, el panorama parecía complejo para el Rancho, que no encontraba fluidez ofensiva y sufría la efectividad local.
Sin embargo, el descanso largo cambió completamente el desarrollo del partido. Atlético Pilar regresó al parquet con otra energía y empezó a construir su recuperación desde la defensa. La intensidad física aumentó considerablemente y Ciudad comenzó a tener enormes dificultades para anotar. El local tardó más de cinco minutos del tercer cuarto en conseguir conversiones de campo y quedó dependiendo de acciones aisladas para sostenerse arriba.
En ese contexto empezaron a crecer las figuras de Franco Ferri y Tomás Pereyra, determinantes en ambos costados de la cancha. Ferri dominó en la pintura y aportó soluciones ofensivas claves, mientras que Pereyra se transformó en el motor emocional del equipo. Entre ambos se combinaron para 38 puntos y 24 rebotes, siendo fundamentales para modificar definitivamente la historia del juego.
La sensación de que el partido estaba cambiando se hizo cada vez más evidente. Atlético frustró ofensivamente al CCC y comenzó a jugar con mayor confianza. En el último cuarto llegó el golpe decisivo. Primero, con triples de Ferri y Esquivel que pusieron al Rancho arriba por primera vez en la noche (59 a 58). Después apareció toda la explosión de Pereyra.
El interno protagonizó la jugada que terminó de encender a la visita con un impactante volcadón que silenció el gimnasio de la calle Chiclana. Pero no se quedó ahí, enseguida clavó dos triples consecutivos, ambos exigidos y con el reloj de posesión consumiéndose, que terminaron de quebrar anímicamente a Ciudad de Campana. A esa ráfaga se sumó otro bombazo de Ferri para completar un parcial demoledor de 24 a 3 que liquidó el encuentro.
Atlético Pilar pasó de perseguir el resultado durante casi toda la noche a dominar completamente el cierre con autoridad. La defensa, la personalidad para jugar los momentos calientes y la aparición de sus figuras le permitieron quedarse con una victoria muy importante que además sirve como impulso anímico para lo que viene.
Con este triunfo, el Rancho alcanzó su tercera victoria en once presentaciones dentro de la División Sudeste B. Ahora buscará darle continuidad a este gran cierre cuando reciba el sábado a Regatas de San Nicolás.