Por Gustavo Giácomo, economista

 

La deuda por lo que hoy se cobra mayor tasa es la que se paga por financiar el saldo de la tarjeta, dado que el Costo Financiero Total (CFT) ya llegó al máximo del 130% anual. El medio aguinaldo tiene así un destino claro.

La recesión económica se percibe en las billeteras de la mayoría de los argentinos, por lo que un ingreso extra como el medio aguinaldo para los que trabajan bajo relación de dependencia es muy esperado, en especial porque cuando el sueldo no alcanza lo habitual es endeudarse. Está solución es momentánea, pero sobre todo costosa; hoy implica financiarse a tasas que llegan a tres cifras, que es el caso de las tarjetas de crédito.

Según los últimos datos de que dispone la cámara Atacyc, en octubre las tarjetas de crédito registraron un alza interanual del 7%, y fueron los supermercados los que lideraron esta tendencia, con subas del 15% en transacciones y de 45% en facturación, lo que denota que se están financiando los bienes básicos (alimentos); pero con un Costo Financiero Total (CFT) que ya llega al 130%.

Las tarjetas de crédito suelen ser desde hace años la forma más común para endeudarse. Por lo tanto, el mayor problema asociado a deber plata es planificar cómo devolver ese dinero (a qué plazo, a qué tasa).

Por lo tanto hay que tener en cuenta que cuando uno se está por endeudar con una tarjeta de crédito es necesario realizar un análisis financiero básico para saber si conviene o no la tasa y el plazo pautado por la futura deuda a tomar. Es decir, que el análisis debería apuntar a ver si de acuerdo a la tasa y el plazo que propone la entidad financiera, conviene o no tomar ese crédito.

 

Opciones que hay que descartar

 

Colocar el aguinaldo en un plazo fijo. Es probable que en un momento de crisis la primera reacción sea destinar cualquier ingreso extra al ahorro, pero ésta no es una buena opción si hay deudas que pagar. La excepción sería invertir ese ahorro y que la ganancia sea superior a la tasa de la deuda, algo que, claramente en el contexto actual, no existe, ya que no hay inversión que garantice más del 130% que cobran las tarjetas de crédito por dejar saldo financiado. En el caso del plazo fijo, el interés en la plaza ronda el 50%. Por lo tanto, queda en evidencia que el Costo Financiero Total (CFT) de las tarjetas de crédito triplican las tasas que ofrecen los bancos por los depósitos a plazo fijo. Cabe dejar bien en claro que, no se obtiene ningún beneficio ni conveniencia si se decide colocar el medio aguinaldo en un plazo fijo, si se tiene deuda en la tarjeta de crédito.

Préstamo personal. Las tasas de estos créditos (que están disponibles de forma inmediata por medios on line) promedian en el mejor de los casos en el 80%, de manera que si bien algunos clientes pueden tomarlos para pagar el resumen de la tarjeta, sólo es una alternativa viable si el aguinaldo no alcanzó para saldar (pagar) toda la deuda y si el plástico (tarjeta de crédito) es dejado de lado (no utilizarlo) por un tiempo. Sucede que si el nivel de consumo con tarjeta no cede, mes a mes llegará el doble del gasto, el de la tarjeta y el de la cuota del préstamo.

Cabe agregar que, pedir un préstamo personal conviene cuando por el costo asociado y el tiempo en que se tarde en cancelarlo, se trate de un gasto importante que no puede financiarse usando la tarjeta de crédito y que tenga sentido estar pagando por dos o tres años

Plan de pagos en cuotas. Las tarjetas de crédito ofrecen pagar en cuotas saldos o compras grandes puntuales, e incluso un CFT menor, de entre 80 y 87%, según los plazos de devolución. Varias tarjetas de primera línea indican que esta posibilidad (plan de pagos en cuotas) es ideal para cuotificar las compras en aquellos rubros como combustibles, entradas para espectáculos, restaurantes o comparas en el exterior. Además, aclaran que son cuotas fijas, que la primera se abona en el siguiente resumen y que se puede cancelar en cualquier momento. No obstante, es una opción siempre que no tenga acceso a un crédito con una tasa menor al 80%  citado y el uso del plástico (tarjeta de crédito) se limita, si no, al igual que con el préstamo personal, todos los meses el gasto se duplicará, entrarán los consumos nuevos y la cuota del plan.

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