El 30 de noviembre es el día del Teatro Independiente. Es esta una efeméride  interesante que se propone no sólo recordar sino generar una suerte de recuperación  de un proyecto cultural que si bien, un poco arbitrariamente, decimos que empezó hace 88 años, sigue vivo y enormemente rico; corrobora esta afirmación el hecho de que (según ciertas estimaciones) una parte importante de la actividad teatral que se desarrolla actualmente puede inscribirse dentro de esta concepción y modalidad de  producción teatral.

Se toma el 30 de noviembre como fecha de referencia pues  fue esa fecha en 1930 cuando Leónidas Barletta, escritor, periodista y hombre de teatro inauguró “El Teatro del Pueblo”.

 

El teatro independiente y el teatro de la experimentación

Conviene precisar qué se entiende por “teatro independiente”. El movimiento teatral  llamado “independiente” no fue resultado de la ocurrencia de un iluminado, ni fruto de un grupo aislado, sino que formó parte de un movimiento mundial de renovación  que se manifestó en diferentes lugares a través de diversos emprendimientos tales como las que llevaron a cabo Antoine, Lugné –Poé y Erwin Coupeau, en Francia, Otto Braham en Alemania, Stanislawski y Nemerovski en Rusia, Rivas  Sherif y Valle Inclán en España.

Por otra parte cabe recordar que el libro titulado “Teatro del Pueblo” de Romain Rolland, editado originariamente en 1903, se tradujo al español y se publicó en nuestro país a fines de la década del 20 (1927).

Todos estos hechos más circunstancias específicas de nuestro país: censura, crisis económica, crecimiento de la conciencia política en una camada de intelectuales provenientes no de la alta burguesía, sino de una pequeña clase media (inmigrantes o hijos de inmigrantes, casi todos) que aspiraba a encontrar en el teatro algo más que un espejo deformante o no de la sociedad. Todo eso y muchas otras cosas debieron incidir en el nacimiento del teatro independiente en nuestro país. Este teatro con sus limitaciones y la dificultad para sobrevivir económicamente en las condiciones que planteaba, no dejó nunca de ser un teatro de experimentación, de invención, algo tan importante para la subsistencia y el crecimiento de una actividad artística.

 

El teatro del pueblo

Leónidas Barletta de quien lo menos que podemos decir es que fue un gran luchador y un hacedor en el campo de la cultura inició una experiencia sumamente interesante: crear una agrupación teatral independiente de los circuitos y exigencias comerciales  para representar obras de autores nacionales y extranjeros a las que el teatro comercial, siempre pendiente de la taquilla, no daba lugar.

Por otra parte al declinar toda aspiración económica, actores, autores y demás  integrantes del trabajo teatral posibilitaban que la entrada al espectáculo fuera accesible para el pueblo más humilde. Los que integraban este grupo que inició el movimiento de teatro independiente en nuestro país tenían una actitud militante respecto de su actividad a la que consideraban profundamente transformadora de la conciencia social de los participantes, ya sea como actores, o bien como espectadores.

Renegaban del divismo y del éxito fácil. Se proponían renovar, refundar el teatro nacional al que consideraban decadente. Este criterio tan terminante se fue atenuando con los años, por autores que posteriormente, aún en el marco del teatro independiente, redescubrieron los aportes de un teatro nacional tan duramente criticado en ese momento.

Hemos hablado del espíritu militante con que encaraban esta propuesta de renovación del teatro, podemos hablar también del entusiasmo, la perseverancia y la seriedad  con que se llevó a cabo esta experiencia que se prolongó por muchos años y dio origen a un movimiento teatral, llamado independiente que se manifestó a través de teatros: La máscara, Nuevo teatro, entre otros, en los que se formaron muchos de los más grandes actores argentinos.

 

Elsa Robin

Barletta, Leónidas (1902-1975) poeta, narrador, dramaturgo, periodista y director de teatro argentino, fundador del mítico Teatro del Pueblo en 1930. Es uno de los principales representantes del Grupo de Boedo.

Obras: Royal circo, Historia de perros, La felicidad gris, De espaldas a la luna, Pájaros negros.

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