Después de pasar todo el día en el colegio, llegan las 5 de la tarde, la tan ansiada hora de querer salir corriendo a jugar, a encontrarse con amigos para compartir la misma pasión.

Para la mayoría de los chicos y chicas, el fútbol ha sido uno de los primeros recuerdos de toda su vida, un recuerdo que se volvió hobby, que se transformó en tradición, pero que nunca dejó de ser pasión. Durante todo ese camino, han estado presentes Daniel Loraschi y Carlos Galera.

Ambos fundaron un 4 de junio de 1994 una de las más reconocidas escuelas de fútbol en el distrito. Las primeras clases se dictaron en el ex predio Bianea, donde hoy funciona el Corredor Aeróbico Municipal “Roberto Torres”. A ello se le sumó hockey y entre las dos disciplinas, la dupla comenzó a ganar terreno dictando clases en colegios y countries.

Lo que nunca ha cambiado, son los valores que les inculcamos a los chicos”

Con casi 400 alumnos, un grupo de profesores de gran nivel y una sonrisa en la cara que afirma lo felices que son haciendo lo que más aman, Loraschi y el “Mono” nos hicieron un agradable tour por todos los momentos vividos gracias a su escuela, pequeñas historias que no tienen desperdicio y el adelanto de cómo celebrarán este cuarto de siglo desde la creación de la institución.

¿Cómo se sienten los 25 años?

Loraschi: Estamos muy contentos de haber compartido todos estos años. Todo comenzó con un proyecto de fútbol formativo, gracias a la familia Demarchi que había alquilado el predio (Bianea) y nos invitó para que podamos abrir y concretar la idea.

Mono: Siento que no pasaron 25 años. Uno cae recién ahora cuando ve a los alumnos que ya son papás, vienen los hijos y es increíble. Durante todo este tiempo mantuvimos los mismos valores. Estoy contento y muy ansioso de que llegue la fecha y podamos disfrutar de una linda jornada de futbol.

A donde vayas a ver un partido de fútbol, siempre te vas a encontrar algún padre que le exige al hijo lo que él no pudo hacer”

¿Actualmente dónde dictan clases?

Loraschi: El predio en Bianea a los tres años se cerró. De ahí nosotros nos fuimos, en el año 1997, a la Sociedad Italiana de Pilar, y hoy en día seguimos ahí. Tenemos alrededor de 80 chicos que están jugando la Liga Municipal de Fútbol como así también la Liga Intercountries.

¿Qué cambios encuentran desde que abrió la escuela a lo que es hoy en día?

Mono: Hoy destacamos que tenemos un grupo de profesores. Los mismos alumnos que nosotros tuvimos y que estudiaron una carrera de profesorado físico, estén hoy trabajando y dando clases con nosotros. Hace 20 años que estamos en el Colegio de Hermanas, pasamos por el Parroquial y por muchos lugares más. Lo que nunca ha cambiado, son los valores que les inculcamos a los chicos, los fundamentos del fútbol más la parte socio afectiva, algo a lo que le damos mucha importancia.

El objetivo es que el chico se divierta, que no sienta la presión sobre un resultado de fútbol”

Loraschi: Además de los lugares ya nombrados, estamos en San Francisco con una pequeña escuela de futbol dentro del country. Muchos de los chicos de ahí que entrenábamos cuando eran muy pequeños, hoy ya tienen más de 20 años. Es muy movilizante todo lo que vivimos, realmente muy bueno. El otro día comentábamos que hay varios ex alumnos que tiene 40 años y ahora traen a sus hijos a nuestras escuelas y eso es increíble.

¿Qué les provoca ver como varios de sus ex alumnos los eligen ahora como profesores de sus hijos?    

Loraschi: Siento que les dejamos algo. De alguna forma hemos dejado una huella, tanto en el buen trato como en esto de correr atrás de la pelota, porque es algo muy lindo contagiar esto de que a los chicos se les despierten las ganas de jugar al fútbol. Y al revés también, yo creo que ellos nos han enseñado mucho a través de todos estos años y es gratificante que quieran seguir estando a nuestro lado. Además, siempre buscamos que los profes que se vayan incorporando ya nos conozcan o mismo que tengan un pasado en nuestra escuela, porque saben la forma de pensar y trabajar que tenemos.

Mono: Además de todo lo ya mencionado, algo de lo que no nos podemos olvidar y que también es para destacar, es que hemos incorporado talleres de hockey.

Uno cae recién ahora cuando ve a los alumnos que ya son papás, vienen los hijos y es increíble”

¿Nació al mismo tiempo que la escuela de fútbol?

Loraschi: Si, en un principio arrancamos en el Club Atlético e incluso fue antes que todo. De ahí pasamos al predio de Bianea donde arrancamos oficialmente con fútbol y también hockey. Hay mujeres de más de 40 años que las vemos hoy en día y nos cuentan su paso por nuestra escuela.

¿Cómo hacen para que les dé el tiempo con tantas escuelas?

Loraschi: En principio tenes que saber que te gusta esto de salir de la estructura de un colegio. Cuando salís a las 4 o 5 de la tarde y te metes a un taller de fútbol o hockey, es porque te gusta y te apasiona lo que haces. Es muy fácil terminar con las clases en los colegios y no continuar porque estás cansado, pero esto es algo que empezamos hace 25 años, realmente mucho tiempo, y eso es lo que nos hace continuar.

Mono: Seguimos disfrutando. Simplemente eso. Trabajamos hasta los sábados y domingos, porque están las ligas, los intercountries y de ahí no paras. Arrancas el lunes y seguís casi sin parar.

¿En algún momento pensaron en acortar horarios o tomarse un día?

Mono: No, al contrario. Este trabajo es muy progresivo.

Loraschi: Ni siquiera nos detuvimos a pensar en eso.

¿Pensaron en entrenar a gente más grande?

Mono: Por lo general no. En las escuelas van desde los 3 hasta los 14 años. De ahí en más entran en una etapa de competencia donde deciden si seguir una carrera de futbolista o no. Lógicamente que ahí debe buscar otras herramientas. Pero esas son las edades que nos acompañaron siempre, hasta el día de hoy.

Loraschi: Últimamente, tanto en San Francisco como en la Italiana, tenemos chicos de 16 o 17 años, pero porque uno les da competencia. Metemos fútbol 11, que es mucho más llamativo y mejor para ellos. Pero solo eso.

¿Son los mismos profesores que enseñan a los más chicos con los adolescentes? ¿O qué cambia?

Mono: El trato es diferente. Hay profesores que tienen mejores tareas con adolescentes que con chicos. De acuerdo a la experiencia que tenemos ambos, uno va viendo que profe es el indicado o que hace falta mejorar.

¿En algún momento les tocó algún padre complicado?

Mono: Lamentablemente siempre te encontrás con esas situaciones, incluso se viven muy a diario. A donde vayas a ver un partido de fútbol, siempre te vas a encontrar algún padre que le exige al hijo lo que él no pudo hacer. Eso se ve mucho. Pero de nuestro lado siempre intentamos ser muy claros, porque el objetivo es que el chico se divierta, que no sienta la presión sobre un resultado de fútbol y que el papá esté de la línea para afuera.

Loraschi: El padre también se va adaptando a la forma de trabajar. Si vemos que se pone a gritar o llama la atención, termina hablando con nosotros.

¿Qué requisitos debe tener un chico para ingresar a la escuela?

Loraschi: Lo principal es que venga y pruebe que le parece. Es una clase abierta y gratuita para que el chico vea y los padres analicen como trabamos. En caso de que así sea, deberán dirigirse a la zona administrativa del club para llenar la ficha médica, se los anota y ahí se realiza el ingreso.

A lo largo de los años se han sumado muchas academias de fútbol en el distrito ¿Hay rivalidad entre ellas?

Mono: Hoy en día hay muchas opciones. Y a nivel club también, recientemente con la creación de Real Pilar. Pero creemos que son cosas diferentes. Todos brindamos algo, pero los que deciden son las personas. Como creció Pilar en tantos aspectos, podemos notar también el crecimiento en las escuelas deportivas.

Loraschi: Es raro encontrar que en alguna escuela haya nenes de 3 años. En nuestro caso, los chicos salen del colegio y directamente se vienen con nosotros. Prácticamente el que recién está empezando a caminar y vos los ves y ya tienen la pelota en el pie (risas).

¿Por qué creen que la gente se sigue interesando en mandar a sus hijos a fútbol?

Mono: Es difícil de contestar, pero yo creo que por lo popular. Es el primer juguete de un chico e incluso con un solo juguete, juegan 20.

Loraschi: Además dentro del fútbol se pueden brindar cosas extra futbolísticas, sea compartir o ayudar a un compañero si se cae, no importa que sea de tu equipo o rival. Dentro del fútbol se aprende como se quiere vivir.

¿Se aplican a nivel nacional estos valores? ¿Qué opinan del fútbol argentino?

Mono: Esta cada vez más competitivo. Cuando vas a la competencia tenes que empezar a ver y hablar de otra cosa. Son otros valores y objetivos, un poco más comercial. Nosotros estamos en otra faceta.

Los mismos alumnos que nosotros tuvimos y que estudiaron una carrera de profesorado físico, estén hoy trabajando y dando clases con nosotros

Loraschi: A nivel profesional se manejan otras cosas, pero así y todo se tiende a calmar esta ansiedad a querer ganar a todo o nada. Se ve como los técnicos tratan de saludarse como si fuesen amigos y si el otro le hace alguna trampita, el otro lo toma como que es parte del juego y ahí queda.

¿A sus familias les gusta el futbol? ¿Qué les dicen?

Mono: En casa se respira fútbol. Mis hijos y los de Dani hacen fútbol, y es un poco de lo que hablábamos anteriormente. El por qué la gente sigue eligiendo este deporte, y es que uno se lo va transmitiendo de generación en generación. Mi hijo tiene 23 y desde los 3 que entrena conmigo. Los hijos de Dani también, están en la última etapa de la adolescencia, por lo que siguen entrenando con nosotros.

¿Cómo es ser profesor de tu hijo? ¿Las exigencias son las mismas?

Loraschi: El trato es absolutamente el mismo. Ellos también son muy respetuosos. Se meten en el grupo y acatan lo que dice el profe. No es para nada complicado y nosotros tampoco nos desubicamos con ellos. No les decimos que ellos van a ser siempre los capitanes, porque los demás se darían cuenta que estamos haciendo algo mal y nosotros también tratamos de integrarlos y respetar a todos.

¿Qué proyectos tienen en mente para este año?

Loraschi y Mono: Como proyecto siempre pensamos en agrandar este negocio y que siga creciendo.

No solo sus ex alumnos recalcan como son como personas ¿Qué sienten con ese reconocimiento?

Mono: Particularmente uno va por más. La vigencia hace que uno quiera continuar, porque la constancia a través de todo este tiempo no es nada fácil. Y nosotros dos sentimos lo mismo. Queremos agradecer por todo el afecto que nos han dado nuestros ex alumnos. A veces nos pasa que compartimos cancha con muchos de los ex alumnos que hemos tenido y es muy gratificante.

Loraschi: Es increíble ver a todos esos chiquitos tan grandes y que en medio hayan pasado 25 años. A veces nos mandan fotos de ellos y es muy lindo. Me pasa que me saludan pero con tantos chicos en la mente, yo me olvido (risas). Pero cuando me dicen el apellido y el año en el que estuvieron, uno de tanto pasar lista se olvida y lo ves ahí, con su hijo de la mano. Muchos recuerdan cuando el nene dice la primera palabra, nosotros nos acordamos cuando le dimos la primera pelota.

Si tuviesen que describir en una palabra todo lo que vivieron ¿Cuál sería?

Mono: Pasión.

Loraschi: Amistad. No hay dudas que para estar 25 años juntos, haciendo esto, es primordial la amistad. Cuando yo no podía ir a algún lugar él lo hacía, y viceversa. Me quedo con el respeto que tenemos el uno por el otro, y la admiración.

 Belén Gómez


Fiesta aniversario

Si fuiste parte de una de las tantas generaciones que pasaron por la escuela de Loraschi y Galera, podes obtener más información y anotarte en el torneo relámpago del 17 de junio, comunicándote al: +54 9 11 5054-3713 (Loraschi) o +54 9 11 4417-6900 (Galera). “Los esperamos a todos en el predio Pilar Arena que se encuentra en el kilómetro 49,5 de Panamericana. Todos los que hayan pasado por nuestras escuelas, vengan con sus equipos. Va a ser un lindo festejo de estos 25 años”, cerró Galera.

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